Capítulo 25

ALERA

—¿Lista? —murmura él.

Asiento.

Creo que asiento.

Mis piernas se mueven, pero no se sienten como mías. Salgo y el mundo se enciende: cien cámaras disparan a la vez mientras la gente grita.

Me aferro con más fuerza a su brazo. La vista se me nubla por un segundo, y lo único que puedo pensar...

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