Capítulo 32

DANTE

—¡Mamá! —digo radiante.

Apenas alcanzo a pronunciar la palabra cuando ya está en mis brazos. La abrazo con fuerza, rodeando con los brazos su figura delgada. Está muchísimo más flaca ahora. Mi ánimo cambia al instante cuando la tristeza me araña por dentro. El cáncer se la está comiendo viva...

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