Capítulo 36

ALERA

—No le hice nada —digo entre sollozos, atragantándome con las lágrimas que me caen por la cara sin pudor.

Sin decir una palabra más, él se da la vuelta y desaparece en la habitación.

Me limpio las mejillas, intentando calmar el corazón desbocado. Desde abajo se filtran más voces. El resto d...

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