Capítulo 38

NICHOLE

—Dale tiempo —dijo Luciana—.

—Ya conoces a Dante. Necesita espacio.

—No lo presiones. Eso solo lo va a irritar —añadieron los demás, como loros en bucle.

Y yo escuché.

Dios, cómo escuché.

Durante más de dos años, me mordí la lengua. Mantuve un perfil bajo. Me humillé de todas las formas ...

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