Capítulo 33

La luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas, bañando la habitación con un cálido resplandor dorado. Me senté frente al tocador, desenredando mi cabello, con la mente ocupada en la próxima visita al templo. A Rowan le habían asignado las tareas de su hermano, una de las cuales era planea...

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