Capítulo 32 Momento desagradable

Miro con sorpresa a Marcos mientras él sonríe con autosuficiencia. Maldito idiota. Juro que había imaginado miles de escenarios para que Oto se enterara de lo que soy, pero jamás pensé que sería por la boca suelta de Marcos.

—¿Cómo? —pregunto, aún en estado de shock.

—Te descubrí ayer. Caminé detrás...

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