Capítulo 34 Realmente loca

—Ariadna —murmura algo que no se entiende, ya que es como un ronroneo en mi oído. Parezco un gatito querido seguir durmiendo. Siento la risa de Oto en mi oído. Me acurruco más. Siento besos húmedos en mi cuello y abro los ojos, causando que Oto ría.

—Llegamos —anuncia, y eso definitivamente termina ...

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