Capítulo 47 Ritmo

—Me asustaste —me llevé una mano al pecho—eres tan sigiloso. ¿Que haces aquí?

—Tenía curiosidad de saber cómo era tu habitación—responde, mirando cada cosa que había en mi habitación. —Y lo bueno es que estás frente a la mía —señaló la ventana que daba a la mía.

—¿Y eso que?

—Que es interesante, Eva...

Inicia sesión y continúa leyendo