Capítulo 94 El fantasma de Cassandra

POV de Santos

—Estaba aquí.

Mi propia voz me suena ajena, rota, como si perteneciera a un hombre moribundo. Alexandra frunce el ceño y da un paso corto hacia la cama, midiendo la distancia, estudiándome con esa frialdad milimétrica que empieza a ser habitual en ella.

—¿Quién?

Trago saliva, sinti...

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