Visita de un antiguo familiar

Tres horas después, Danica estaba en la entrada de la sala de estar, boquiabierta.

Un recorrido por el lugar había confirmado que no había ni un centímetro que no fuera espectacular. Había cuatro pisos y cada uno de ellos contaba con docenas de lujosos dormitorios, una pequeña cocina y una lavande...

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