¡Un guardaespaldas!

Gio levantó la vista de una vieja fotografía de su madre fallecida cuando escuchó el golpe en la puerta de su oficina.

—Adelante.

Como esperaba, Chris entró. También había anticipado que Duda lo acompañara, ya que era un bastardo entrometido. Ambos lobos tomaron asiento frente al grueso escritorio...

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