¡Es MÍO!

Hace cuatro días, Lindy había venido a él quejándose de que Danica había sacado las sillas de playa y la barbacoa del almacén y las había instalado cerca del lago como un área donde podía ir a relajarse. Unos minutos después, Danica estaba sentada junto al lago en la mesa, tratando de no reírse de l...

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