Capítulo 128 CAPÍTULO 129

— El montaje

El café le supo raro, pero Sergio no le hizo caso.

Un poco amargo, un poco metálico, nada que un hombre agotado y con la cabeza en las cifras se detuviera a analizar. Le dio dos, tres tragos más, siguió con los números, y a los diez minutos empezó a sentir que las columnas se le movía...

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