NovelaGO
LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO

LOS GEMELOS SECRETOS DEL CEO

Cintia Vanesa Barros Freile · En curso · 224.8k Palabras

564
Tendencia
1.8k
Vistas
114
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Alma Sarmiento, una pasante de medicina sin familia, le salvó la vida a Sergio de la Vega con un par de agujas en el suelo de un edificio de oficinas. Tres meses después estaban enamorados. Tres años después, embarazada, Sergio entró en coma esperando un trasplante y la madre de él, Constanza, le arrancó a Alma una firma a cambio del corazón de su hijo.
Alma intentó huir. Constanza la atrapó. La obligó a parir en una clínica clandestina y mandó matarla.
Lo que Constanza no supo es que Alma llevaba dos bebés.
Una enfermera se conmovió y la salvó junto al segundo niño. Alma despertó en un hospital lejano con amnesia total y un recién nacido en los brazos. Sergio, al despertar de su coma, recibió a un solo bebé y la mentira de que la madre lo había vendido. Le juró venganza encima de la cuna.
Seis años después, una doctora prodigio llamada Emma López y un heredero llamado Sergio de la Vega coinciden en un torneo internacional de ajedrez infantil. Sus hijos llevan máscaras. Sus hijos son idénticos. Sus hijos lo saben antes que ellos.
Cuando los gemelos deciden intercambiarse, una verdad enterrada durante seis años empieza a cavarse desde abajo.

Capítulo 1

El llanto que no escuchó

En una clínica clandestina de la ciudad S, Alma se retorcía de dolor en una camilla mientras Carmen, una enfermera vieja de manos curtidas, le limpiaba la frente con un trapo húmedo y le susurraba al oído:

—Tranquila, mi niña. Solo tienes que pujar y tu hijo estará vivo.

Pero Alma no estaba en pánico por los dolores del parto. Estaba en pánico porque en cualquier momento iban a venir por ella. Le había costado muchísimo escapar, y aun así la habían atrapado en el aeropuerto.

Se maldijo a sí misma. Pudo haber tomado un autobús, un tren, alquilar un auto, cualquier cosa menos un vuelo. Pero con la rapidez, y temiendo poner en peligro al bebé, escogió lo más fácil. El aeropuerto. Y aunque usó papeles falsificados, la encontraron de todas formas. La familia de la Vega tenía ojos en todas partes.

Mientras Alma se debatía con las contracciones y Carmen trataba de consolarla, la puerta se abrió de una patada.

Constanza de la Vega entró con una mirada de odio. Detrás venía el doctor, un tipo flaco de bata sucia que hacía años había perdido la licencia y ahora se ganaba la vida haciendo abortos y partos clandestinos en esa misma clínica.

—¡Maldita! —gritó Constanza—. ¿Pensaste que te escaparías con mi nieto en el vientre? ¿Acaso creíste que podrías escapar de la familia de la Vega?

Alma apretó los dientes y, entre jadeos, le contestó:

—Es mi hijo. Mi cuerpo. Y usted no le va a poner sus sucias manos encima, bruja.

Constanza soltó una carcajada seca.

—Yo soy la dueña de este país, ilusa. Aquí se hace lo que yo quiero. ¿Pensaste que tomar un avión te iba a salvar de mí? Llevas a mi nieto en el vientre. Yo te pagué por él. Y ahora te haces la digna. Ni lo sueñes.

—Yo no firmé para esto.

—Firmaste, y los papeles están en mi caja fuerte.

Constanza miró al doctor, que esperaba de pie junto a la camilla.

—Rápido. Quiero tener a mi nieto en los brazos y salir de esta pocilga cuanto antes.

Alma recibió otra contracción y se mordió la lengua con fuerza para no gritar. Sintió el sabor de la sangre llenarle la boca. Pujó con todas sus fuerzas, no por obedecer a Constanza, sino porque el cuerpo ya no le pertenecía.

Y el llanto del niño llenó la habitación.

El doctor lo alzó en los brazos, manchado todavía, y sonrió como si hubiera ganado la lotería.

—Es un varón, doña Constanza. Es un varón. El legado de su hijo sobrevivió y parece estar muy sano.

Lo envolvió en una manta y se lo puso en los brazos a Constanza, que sonrió de medio lado. El bebé seguía llorando. Ella trató de arrullarlo con torpeza, como quien nunca ha cargado a un recién nacido.

—Me lo llevaré a una clínica privada —dijo, sin dignarse a mirar a Alma—. Tome su pago.

Sacó un sobre grueso de la cartera y se lo tendió al doctor.

—Y ya sabe qué hacer. No quiero tener más problemas con esta mujer.

Se dio media vuelta y se fue.

Alma intentó levantarse. Las piernas no le respondían. Lloró, gritó, rogó que le devolvieran a su hijo. Pero Constanza ya se había ido. Solo escuchó los tacones alejándose por el pasillo y después el motor de un auto arrancando en la calle.

El doctor revisó el contenido del sobre. No había visto tanto dinero junto desde que perdió la licencia.

Sacó una paca de billetes y se la extendió a Carmen.

—Encárgate de ella. Ya sabes qué hacer. Tú estás lista.

Carmen recibió el fajo con las manos temblándole.

—Doctor, yo…

—Carmen, no me haga repetirlo. Y acuérdate que yo sé dónde vive tu familia.

Y también se fue.

Alma se quedó sola con la enfermera. Intentó incorporarse sobre los codos. Le rogó con la voz rota:

—Por favor, no me haga daño. No me mate. No tengo a nadie, igual voy a desaparecer, se lo juro.

—Niña…

—Por favor, señora. Tenga compasión de mí.

—No puedo dejarte viva, mi niña. Si lo hago, matan a toda mi familia. Tengo hijos, niña. Tengo hijos.

—Por favor…

Pero las palabras se le atoraron en la garganta a Alma. Una contracción fuerte la atravesó de pies a cabeza y la dobló sobre la camilla.

—Maldita sea. ¿Qué es esto?

Carmen, al ver el cambio en su cara, pensó que iba a expulsar la placenta. Pero cuando se acercó, entre las piernas de Alma se asomó otra cabeza.

—Por Dios —susurró, llevándose las manos a la frente—. ¡Otro bebé!

Corrió a auxiliarla.

—Puje, niña. Puje, que no hay tiempo.

Alma pujó con el poco aliento que le quedaba. Sintió el desgarro, sintió el calor entre las piernas, sintió que se le iba la vida por la sangre.

Y el segundo bebé nació.

Este no lloró. Pero tenía los ojos muy abiertos, y miraba a todo su alrededor como si ya supiera dónde estaba y quién lo esperaba.

Carmen buscó con qué envolverlo. Encontró una vieja manta sobre la mesa de instrumentos. Envolvió al bebé con las manos temblándole y se lo puso a Alma en los brazos.

—Ten, niña. Creo que Dios nos ha dado una señal. No puedo matarte a ti y matar a esta criatura. Pero debes irte. Porque si esa mujer y su familia los encuentran, los matan a los dos.

Alma sonrió con la poca fuerza que le quedaba. Intentó decir algo. Quiso darle las gracias.

Pero todo se le puso negro y se desmayó.

Carmen se quedó con la mujer inconsciente y el bebé respirando contra su pecho. Se rascó la cabeza.

—¿Y ahora qué voy a hacer yo con este par? Dios mío, ilumíname.

Miró el fajo de billetes que el doctor le había dado. Pensó que al menos iba a usarlo para algo bueno por primera vez en su vida.

Sacó el celular y marcó un número que se sabía de memoria. El número de su comadre, una partera vieja que le ayudaba a veces cuando las cosas se complicaban en la clínica. Pues el doctor no medía consecuencias a la hora de operar, y más de una mujer había salido de esa camilla a medio cerrar.

—Comadre, la necesito. Véngase para la clínica y traiga lo de partera. Tenemos un problema grande.

—Voy para allá.

Carmen guardó el teléfono. Cogió al bebé y lo acomodó en una caja que había en un rincón, con trapos limpios debajo. Después agarró a Alma, que sangraba a mares y estaba inconsciente, y la arrastró por el pasillo hasta la parte de atrás de la clínica, donde tenía estacionado su viejo auto.

Metió a la madre en el asiento de atrás. Metió al bebé envuelto en la manta junto a ella. Y esperó.

Cuando llegó la comadre, una mujer mayor que ella, de manos gruesas y mirada firme, no hubo ni un "hola". Se subió al auto, miró a Alma desangrándose y al bebé respirando apenas, y preguntó:

—¿Para dónde?

—Lejos. A la ciudad vecina. Al hospital público. Los dejamos ahí y no sabemos nada.

—Carmen…

—Comadre, si nos quedamos con ellos, nos matan a las dos. Esta mujer es de los de la Vega.

La comadre no volvió a hablar.

Manejaron dos horas por una carretera oscura. La comadre le puso a Alma compresas entre las piernas, le presionó la herida para contener la sangre, le rezó un padrenuestro completo. El bebé se quedó dormido envuelto en la manta. No lloró ni una sola vez en todo el camino.

Para cuando amaneció, ya habían llegado. El sol empezaba a salir sobre la ciudad vecina. El hospital público estaba casi vacío a esa hora.

Carmen y la comadre bajaron a Alma entre las dos. La acostaron en una banca del pasillo de urgencias y le pusieron al bebé en los brazos. Alma seguía inconsciente, pero respiraba. El bebé también.

—Dios sabrá qué hacer con ellos —murmuró Carmen santiguándose.

Salieron caminando rápido, sin mirar atrás. Se subieron al auto y desaparecieron antes de que alguien preguntara nada.

Adentro del hospital, una enfermera joven que terminaba su turno vio a la mujer tirada en la banca con el bebé en brazos y corrió a pedir ayuda a gritos.

—¡Doctor! ¡Una mujer con un recién nacido! ¡Está sangrando mucho! ¡No tiene papeles!

Afuera, muy lejos, en otro auto que ya iba por una autopista distinta, Constanza de la Vega arrullaba a su nieto recién robado con una sonrisa de medio lado, sin saber que acababa de dejar en el mundo un segundo niño con los ojos muy abiertos, y una madre con la suficiente vida adentro como para volver a buscarla algún día.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

856.9k Vistas · Completado · Gloria Fox
Hace un mes antes de mi boda, quemé el vestido que había pasado un año haciendo con mis propias manos.
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La maldición de la luna

La maldición de la luna

7.8k Vistas · Completado · Ariel Eyre
En cuanto sus pieles se tocaron, Ember sintió que iba a arder. Él debió sentirlo también porque la empujó contra la pared, golpeando su espalda contra ella. Presionó su boca contra la de ella. Sentía sus manos recorriendo su cuerpo mientras exploraba su boca.

—Soy Hayden —dijo el hombre.

Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
Irresistible Adicción

Irresistible Adicción

10.2k Vistas · En curso · Anna Alvarez
«La primera vez que lo vi, no sé si la menopausia estaba llegando antes y estaba teniendo un bochorno… o simplemente estaba caliente».

Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.

El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
Notas de Colisión

Notas de Colisión

7.2k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
A doscientos kilómetros por hora, un milímetro de error es la diferencia entre la gloria y un ataúd de metal.
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Predestinada a sus torturadores

Predestinada a sus torturadores

9.7k Vistas · Completado · Heidi galea
En el corazón de la Manada del Valle Escondido, Charlie ha vivido una vida de servidumbre y abuso. Encontrada abandonada cuando era niña por el Alfa Greg y la Luna Kay, ha sido tratada como nada más que una omega—una esclava para las necesidades de la manada, soportando años de tormento y humillación. Sin que ella lo sepa, Charlie está al borde de una transformación profunda. A medida que se acerca su decimoctavo cumpleaños, comienza a experimentar síntomas extraños—dolores de cabeza, fiebre y una picazón inexplicable bajo la piel. Entonces, una noche, su loba, Raven, despierta antes de lo esperado, instando a Charlie a huir de la casa de la manada para completar su primera transformación.

Sin embargo, cuando Charlie intenta escapar, se encuentra con un aroma que pone su mundo patas arriba. Descubre que sus compañeros no son otros que Luther y Liam, los hijos gemelos del Alfa, quienes la han atormentado durante años. Abrumada por esta revelación, Charlie corre hacia el bosque, sin saber cómo reconciliar el vínculo que siente con el odio y el dolor que ellos le han causado. Mientras se transforma por primera vez, su vida cambia para siempre, y Charlie se ve arrojada a una nueva y peligrosa realidad—una en la que debe navegar las complejidades del destino, el amor y su propia supervivencia en un mundo que siempre ha buscado destruirla.
Juego del Destino

Juego del Destino

4.8m Vistas · Completado · Dripping Creativity
El lobo de Amie no se ha mostrado. Pero, ¿a quién le importa? Tiene una buena manada, mejores amigos y una familia que la ama. Todos, incluido el Alfa, le dicen que es perfecta tal como es. Eso es hasta que encuentra a su compañero y él la rechaza. Con el corazón roto, Amie huye de todo y empieza de nuevo. No más hombres lobo, no más manadas.

Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.

Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.

Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

16.2k Vistas · Completado · Kierra King
—¿Crees que puedes irte, bella mía?
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.

Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.

Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Callejón de honor

Callejón de honor

1.6k Vistas · En curso · Mozartico
Esta novela narra la historia completa de Jackson Phil y Marie Smith, dos jóvenes que se alistan en los Marines por motivos opuestos: él para honrar un legado familiar de héroes, y ella para huir de una dolorosa realidad marcada por un padre ausente y el alcoholismo. Aunque inicialmente su relación está guiada por la rivalidad y los roces constantes, un castigo disciplinario los obliga a trabajar en equipo durante un peligroso entrenamiento de orientación en la selva.

Guiados por dos viejas brújulas familiares que esconden un profundo significado, el viaje de supervivencia se convierte en el catalizador que derriba sus barreras emocionales. A lo largo de la trama, se revela un sorprendente lazo del pasado: sus padres combatieron juntos en el campo de batalla, un secreto que entrelaza sus destinos de forma inevitable.

A través de los capítulos, la obra profundiza en los desafíos de la vida castrense, la estricta disciplina y el crecimiento personal de ambos protagonistas. Brújula con dirección al amor es una emotiva novela de redención y superación donde Jackson y Marie aprenden a sanar los traumas de sus pasados, descubriendo que la verdadera valentía reside en el amor y que sus corazones han encontrado las coordenadas perfectas.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

725.1k Vistas · Completado · Lily
En la fiesta de cumpleaños de mi padre bastardo, mi hermana Emily me drogó—y peor aún, planeaba que su novio me agrediera. Mientras la sustancia recorría mis venas, el deseo comenzó a abrumar mi mente racional. Pero en ese momento de vulnerabilidad, mi esposo por contrato me salvó. Me encontré ardiendo solo por él. Lo que comenzó como su intento de ayudarme a superar los efectos de la droga se convirtió en una noche de intimidad cruda y apasionada que rompió todas las barreras que habíamos construido cuidadosamente. En sus brazos, descubrí un hambre que nunca supe que existía, y él me reclamó con una intensidad posesiva que nos dejó a ambos sin aliento...

Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.

Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.

Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.

Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.

Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.

¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Sexualmente atraída por mi suegro

Sexualmente atraída por mi suegro

9.5k Vistas · En curso · karenreyesnarvaez385
Samantha siempre ha sido la chica de oro de la familia, siempre ha seguido todas las reglas de sus padres y nunca los ha decepcionado. Está a punto de casarse con uno de los herederos de la familia mas rica de New York. Los Rakes. James Rakes, quien no ama ni a su propia sombra. Samantha es la sacrificada por la codicia de su familia ya que no ama a James y le parece asqueroso acostarse con él, Además, sufre agresiones de su futuro esposo y de sus padres, pero todo cambia cuando conoce a su suegro Ignacio Rakes. Quien es un cuarentón pasado de bueno y con un trato celestial que hace que sus piernas tiemblen al querer tenerlo dentro. La atracción es inmediata, pero, ¿Podrán soportar tanta atracción sexual? ¿Podrá Ignacio retener sus deseos mas oscuros por su futura nuera?
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1.2m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

764.6k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.