Capítulo 54 CAPÍTULO 55.

—¿Doctora?

Emma levantó la cabeza de golpe. Miguel estaba en la puerta, una carpeta bajo el brazo, mirándola con esa calma suya que ahora le dio vergüenza, porque la había encontrado perdida, con el café sin tocar, el libro y la nota todavía abiertos sobre el escritorio.

—Miguel. —Cerró la not...

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