Capítulo 59 La Sangre que No Se Puede Lavar

El regreso al pueblo se hizo en silencio absoluto.

Nadie habló. Nadie celebró. Los lobos que habían acompañado a Owen caminaban detrás de él con una mezcla de respeto profundo y un temor antiguo que no se atrevían a nombrar. Habían visto lo que su alfa era capaz de hacer cuando dejaba de contenerse...

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