Capítulo 111

El sonido de los neumáticos crujiendo sobre la grava desvió mi atención del suelo de concreto manchado de sangre. Una camioneta plateada y destartalada entró en el estacionamiento, con las ventanas traseras cubiertas de cinta adhesiva y cartón. El conductor—un hombre robusto de unos cuarenta años qu...

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