Capítulo 115 El pulso del traidor

El parpadeo rojo de la consola central del búnker de Aosta no era una advertencia; era una sentencia de muerte biológica dictada desde las sombras del Piamonte. Las tres incubadoras criogénicas, que habían cruzado el canal del Escalda y resistido la caída libre en Lausana, emitieron un pitido agudo,...

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