Capítulo 57 La leona

Las palabras de Adela quedaron suspendidas en el aire de la galería, pesadas, densas y cargadas de esa envidia que siempre intentaba disfrazar con superioridad. Miré a Mateo, quien permanecía en un silencio sepulcral, con el rostro desencajado por la confusión. No comprendía cómo el veneno de una mu...

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