Capítulo 91 El exilio de la sangre II

Hendrik levantó la cabeza, sus ojos nublados por la enfermedad se encontraron con los de Bram.

—¿Una opción? ¿De ti? Tú eres el que nos hundió a todos con tu ambición y tus deseos enfermos.

—La opción es simple —continuó Bram, ignorando el insulto con una indiferencia absoluta—. Firmarás la transfer...

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