Capítulo 20 20

—Lo suficiente para arruinarte, Ainara.

Me bajé de la encimera.

—Dame el teléfono.

—Primero escucha.

—Tristán.

Me lo entregó.

Leí el correo del abogado dos veces. La cifra máxima aparecía al final, acompañada por palabras que parecían escritas para cobrar por letra.

Sentí un vacío en el estómago.

—E...

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