Capítulo 24 24

—El día anterior a que desapareciera la carpeta original de Ferro.

Me quedé con el teléfono pegado al oído.

Tristán ya estaba buscando las llaves del coche.

—Vamos.

—Mamá, no toques nada más.

—Ainara, llevo treinta años tocando cosas en mi propia casa.

—Esa libreta, no.

—Ya la saqué de una caja llen...

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