Capítulo 24 Capítulo 24

Los días siguientes se deslizaron en una rutina que ya no se sentía del todo fingida. Dormía en su cama más noches de las que admitía en voz alta. Despertaba con su brazo rodeándome la cintura y su respiración caliente contra mi nuca. El contrato seguía existiendo en alguna carpeta, pero cada mañana...

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