Capítulo 55 Capítulo 55

El estudio de Irene olía a madera recién cortada y a café demasiado fuerte. Llevábamos tres horas discutiendo la altura exacta del tabique que separaría la zona de atención al cliente del área de revelado. Yo había llegado con tres propuestas distintas; Irene descartó la primera en diez minutos, dis...

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