Capítulo 52 52. Por los dos.

No sé en qué momento la tensión entre ellos dos deja de ser ese juego delicioso que me hace sentir observada, deseada y perfectamente poderosa, y pasa a convertirse en una línea demasiado fina que comienza a mellarse, como si algo invisible estuviera presionando desde adentro y yo fuera la única al ...

Inicia sesión y continúa leyendo