
Noches Calientes de tres
w.j.ralde · Completado · 89.6k Palabras
Introducción
En ese universo de lujo y ambición, aparece Luca Ferrer, un actor famoso y provocador que irrumpe en la vida de Victoria para desafiarla de una manera diferente: con pasión desbordada, con riesgo, con fuego. Entre ambos hombres se teje un triángulo que trasciende lo físico y pone a prueba su capacidad para controlar lo que siente.
Pero la historia no se detiene ahí. Dmitri Volkov, un cliente extranjero, sofisticado y peligroso, introduce una nueva tensión en el tablero, despertando en Victoria un deseo aún más complejo, donde el poder y la entrega se confunden.
Capítulo 1
Me llamo Victoria Sandoval.
Treinta y cuatro años. Abogada corporativa. De esas que visten con tacones altos, blazer ajustado y sonrisa de acero. He ganado juicios imposibles, he negociado con tiburones, y sé perfectamente cómo hacer que un hombre se calle con una sola mirada.
Pero esta mañana… siento que algo está a punto de salirse de control.
Estoy en el ascensor de vidrio de la Torre Fénix, uno de los edificios más altos de Puerto Madero. Mi reflejo me devuelve la imagen de una mujer que no deja nada al azar: el cabello recogido con precisión, labios color vino, perfume caro que huele a poder.
El mensaje en mi celular sigue ahí, corto y directo:
“Sra. Sandoval, lo espera el Sr. Damián Varela en su oficina, piso 52.”
El nombre ya me suena a dinero. Y no me equivoco.
Cuando se abren las puertas, el mármol blanco y las paredes de cristal me rodean como si estuviera entrando a otro mundo. Su asistente me recibe con una sonrisa impecable y me conduce hasta una oficina que parece un cuadro moderno: ventanales que dominan toda la ciudad, una barra de whisky, arte abstracto, y él…
Damián Varela.
Multimillonario, empresario tecnológico, cuarenta años.
Lleva una camisa blanca arremangada, un reloj que podría pagar mi departamento y una expresión que mezcla confianza y peligro. Tiene el tipo de belleza que no se disfraza de amabilidad: mandíbula firme, ojos grises como acero bruñido y una voz que se desliza como un trago de bourbon.
—Doctora Sandoval —dice, levantándose de su silla. Me ofrece la mano, y cuando la aprieto, noto algo más que cordialidad. Electricidad pura. Ahogo un suspiro.
—Señor Varela. Es un placer.
Su sonrisa es lenta, como si ya supiera algo que yo no.
—Damián —me corrige—. No me gusta que me hablen como en un juicio.
Tomo asiento frente a él, cruzando las piernas con cuidado. Siento su mirada en el gesto, midiendo cada detalle, mira mis piernas, mis pechos. No me incomoda; de hecho, me provoca una sensación peligrosa… excitante.
—Leí su historial —dice mientras sirve dos copas de agua—. Impresionante. Me recomendaron que si alguien puede mantener un asunto delicado en silencio… es usted.
—Depende de qué tan delicado sea.
—Digamos que no quiero que mi nombre aparezca en ningún documento oficial.
—Eso ya complica las cosas —respondo, observándolo—. Pero no lo hace imposible.
Él sonríe, y la temperatura parece subir.
—Sabía que diría eso.
Me cuenta que hay una adquisición de una empresa rival, un trato que debe cerrarse fuera del radar para evitar un escándalo financiero. No hay nada ilegal —en teoría—, pero su tono me hace sospechar que hay mucho más entre líneas.
Mientras hablamos, lo observo.
La manera en que sostiene el vaso, los movimientos controlados, el leve roce de su lengua sobre los labios cuando piensa… No debería notarlo, pero lo hago, y lo peor de todo… él también lo sabe.
—¿Acepta el caso? —pregunta finalmente.
—Depende de sus condiciones —respondo, sosteniéndole la mirada.
—Solo tengo una —dice con voz grave—: que todo quede entre nosotros. Absolutamente todo.
Silencio. Tensión. Su mirada me recorre despacio, sin disimulo, y en ese instante, algo dentro de mí cambia. No estoy pensando como abogada, claro que no, estoy pensando como mujer.
Firmamos un acuerdo de confidencialidad. Él se inclina sobre mi hombro para revisar una cláusula, y su perfume me envuelve: madera, especias y algo oscuro. El roce de su brazo contra el mío me hace inhalar más fuerte.
Cuando termina, cierro mi carpeta con un clic que suena más fuerte de lo normal.
—Entonces, ¿ya está todo arreglado? —pregunta.
—Por ahora, sí. Le enviaré los borradores mañana.
—Perfecto. —me dice con su sonrisa amplía, y antes de que pueda ponerme de pie, agrega—: ¿Le gusta el vino tinto?
Sé exactamente lo que significa esa pregunta.
Lo miro, fingiendo duda.
—Depende del vino.
—Tengo uno excelente en la cava privada del piso treinta. Le prometo que será una reunión más… relajada.
El brillo en sus ojos no deja lugar a malentendidos.
No debería aceptar. No con un cliente. No con él, pero mi cuerpo ya decidió antes que mi cabeza.
—Una copa —digo, y mi voz suena más suave de lo que quisiera.
El ascensor desciende con nosotros solos. No hablamos. No hace falta. La tensión es casi física. Puedo sentir su mirada en mi cuello, y sé que él nota cómo mis dedos juegan con el borde del blazer.
El bar privado parece sacado de una película: luz cálida, sillones de cuero, una ventana que enmarca la ciudad de noche. Damián sirve el vino y se sienta a mi lado, no enfrente. La distancia entre nosotros se mide en respiraciones.
—A su éxito —dice, alzando la copa.
—Y al suyo —respondo. Nuestros cristales se tocan con un sonido breve, íntimo.
La conversación se vuelve ligera. Me hace reír, algo que no esperaba. Es arrogante, sí, pero tiene esa clase de carisma que convierte la arrogancia en deseo. Habla de viajes, de inversiones, de la soledad del poder. Lo escucho, pero en realidad me concentro en el movimiento de su boca al hablar.
—¿Sabe qué es lo curioso, Victoria? —me dice, acercándose apenas—. Usted parece una mujer que nunca pierde el control.
—Y usted parece un hombre que disfruta provocarlo.
Sus ojos brillan, y por primera vez baja la guardia.
—Tal vez —susurra. Pero hay algo que quiero mostrarle.
Se pone de pie, y por un segundo pienso que va a besarme. Pero en cambio, abre la puerta lateral del salón.
—Pase —dice con una media sonrisa—. Quiero que conozca a alguien.
Cuando entro, el tiempo se detiene.
De pie junto a la barra, con una camisa negra entreabierta y una sonrisa devastadora, está Luca Ferrer.
El actor.
El ídolo inalcanzable.
El hombre que durante años fue mi obsesión, recuerdo las cientos de veces que mirando su foto tuve los mejores orgasmos, de hecho, se me humedece la concha de tan solo ver sus hermosos ojos, sus labios, quiero que me lama… al sur del ombligo.
Mis labios se entreabren sin permiso.
—No puede ser…
Él se ríe con esa voz grave que conozco de memoria.
—Vaya. No esperaba causar ese efecto todavía.
Damián me observa como si estuviera midiendo cada reacción.
—Luca es un buen amigo mío —dice, acercándose detrás de mí, su voz rozando mi oído—. Y también, un hombre con gustos parecidos a los míos.
La copa tiembla entre mis dedos.
El aire se espesa.
Y antes de que pueda decir nada, Luca se aproxima, con una sonrisa felina.
—Entonces, ¿vos sos la famosa abogada? —pregunta, bajando la voz—. Damián no exageró cuando dijo que eras… peligrosa.
Su mirada me desnuda sin tocarme, me excita tanto, que tengo que mordeme el labio, de las ganas que tengo de gemir… y me doy cuenta de algo: el deseo que late en el ambiente no es una casualidad.
Damián deja su copa sobre la mesa.
—Brindemos por los acuerdos —dice, mirándome fijo—. Algunos son legales… otros, mucho más interesantes.
Últimos capítulos
#91 Capítulo 91 91. Mikhail.
Última actualización: 4/20/2026#90 Capítulo 90 90. Entre el deseo y el peligro.
Última actualización: 4/20/2026#89 Capítulo 89 89. El último movimiento del ruso.
Última actualización: 4/20/2026#88 Capítulo 88 88. Un triángulo contra un imperio.
Última actualización: 4/20/2026#87 Capítulo 87 87. La amenaza se vuelve real.
Última actualización: 4/20/2026#86 Capítulo 86 86. Damián y Luca descubren la verdad.
Última actualización: 4/20/2026#85 Capítulo 85 85. Un encuentro secreto.
Última actualización: 4/20/2026#84 Capítulo 84 84. Ellos quieren protegerme… pero yo quiero respuestas.
Última actualización: 4/20/2026#83 Capítulo 83 83. Sombras en la ventana.
Última actualización: 4/20/2026#82 Capítulo 82 82. El peligro de lo que siento por él.
Última actualización: 4/20/2026
Te podría gustar 😍
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
ENCUENTRAME
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
Mi pecado, mi perdición.
—Yo…—apenas logro articular palabra. Cuando siento el primer azote en mi trasero que me hace jadear.— ¡Aaahs!— Jadeo, apretando el borde del fino mármol mientras lo enfoco por el espejo frente a nosotros.
— ¿Ya no eres tan desafiante como hace unos minutos?
Sonrió con maldad, mordiéndome el labio inferior.
— ¿Eso es todo lo que tienes, tío?”
Una relación prohibida a los ojos de la sociedad envuelve a Analla Maglot, y Arthur Maglot, ante los lazos familiares que los unen. Un secreto que le abre paso al deseo desbordado, que le da la bienvenida a un amor intenso, fugaz, que se ve truncado por la maldad de una mujer celosa, dispuesta a hacer lo que sea para lograr sus ambiciones. La maldad, la sociedad clasista, el tabú, los secretos y las mentiras desencadenan esta historia, que moverá cada fibra cuando todos se enteren de los secretos oscuros que ellos guardan, desatando un infierno antes de por fin lograr ser felices.
Sin embargo, cuando creían haberlo superado todo, su adorada hija revive la historia que daban por vencida. Monick Maglot, de veinte años, guarda un secreto peligroso: está enamorada del mejor amigo de su padre. El hombre que debería ser su tío político y el padre de su mejor amiga se ha convertido en su mayor tentación. Dispuesta a luchar por sus deseos, Monick desencadena una serie de eventos que la sitúan en el ojo del huracán, sucumbiendo ante un hombre mayor que representa su pecado más dulce y su perdición más intensa. Al arrastrar a Omar Flawer a la aventura más prohibida de su vida, él termina rindiéndose ante una mujer que está dispuesta a todo por convertirse en su reina de la mafia.
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Reclamado por el Alfa
—¿Qué pasa? —le pregunta Alex.
—¿Es ella su compañera? —pregunta Alex, curioso.
—¡Buena suerte con eso, con Lara son inseparables! —responde ella.
—¡No! Pero, ¿cómo puede su compañera aceptarlo cuando siempre está con otra chica? —se burla.
Matthew, el futuro Alfa de la manada Luna de Sangre, tiene una vida perfecta. Tiene éxito en todo y las chicas caen en sus brazos. Pero la única que quiere es a su compañera y sabe que no está lejos, ya que ya la ha olido dos veces. Ella se está escondiendo de él y le gustaría saber por qué.
De la Ruptura a la Felicidad
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.












