Capítulo 114 No me dejes - Monet

—Ojalá no tuvieras que irte.

Los dedos de Cole dejan de acariciarme el vientre y juega con el anillo de plata de mi ombligo. Me encanta estar así, con la cabeza encajada en el hueco de su brazo, su pecho pegado a mi espalda y el otro brazo rodeándome la cintura.

—Yo tampoco quiero dejarte —susurra...

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