Capítulo 116 116

―Sí.

Gabriel se quedó inmóvil.

Valentina seguía frente a él, en medio de la sala, con la mano atrapada en la suya y las dos cartas abiertas sobre la mesa. Afuera, Buenos Aires continuaba haciendo ruido. Dentro del apartamento, todo parecía escuchar.

―¿Sí? ―preguntó él.

Valentina sonrió apenas.

―Qué ...

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