Capítulo 131 131

―No mires la pared como si fuera hombre.

Valentina dejó de ajustar sus lentes y giró hacia Renata.

―Buenos días para ti también.

Renata se apoyó contra la banca, con el gorro en una mano y una toalla sobre los hombros.

―No es un saludo. Es prevención.

La piscina del circuito estaba más llena que el ...

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