Capítulo 132 132

―No camine detrás de ella por la costa.

Gabriel miró a Lucía.

El viento le golpeaba la cara. Frente a él, el mar se movía distinto a la piscina. No había carriles ni borde claro. Solo boyas, oleaje, lanchas de seguridad y atletas pequeñas para tanta agua.

―¿También tengo prohibido tener piernas? ―pr...

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