Capítulo 41 Cuaenta y uno

Gabriel

A la mañana siguiente, después de terminar mis obligaciones en la iglesia, busco a Leonel antes de que pueda marcharse. Lo encuentro junto al automóvil, revisando algo en su teléfono.

—Leonel, necesito que me lleves a un lugar.

—¿A dónde, padre?

—A una cafetería que está cerca del parque...

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