
Siempre fuiste tu
Deysi Juarez · En curso · 63.1k Palabras
Introducción
Una ventana los convierte en vecinos. Una atracción inesperada los acerca.
Él es un sacerdote. Ella, la mujer que jamás debería desear.
Y cuanto más intentan mantenerse alejados, más difícil resulta ignorar lo que sienten.
Hay amores que nacen para ser vividos… y otros que deberían permanecer en silencio.
Capítulo 1
ROXANNA
Hay noches en las que el miedo tiene sonido.
Abro los ojos al escuchar un golpe seco contra la puerta. El corazón se me acelera antes de que consiga reconocer la hora. No necesito mirar el reloj. Conozco demasiado bien ese ruido.
La perilla gira. El seguro tiembla.
—¡Roxanna! —La voz de mi padrastro atraviesa la madera, pastosa, empapada de alcohol.
Mamá seguramente está durmiendo como un tronco, perdida en alguno de sus habituales desmayos. Pero mis hermanas…
—Abre, princesa. Solo quiero hablar contigo.
Salto de la cama y corro hacia la puerta, aunque no llego a tiempo. El seguro cede y Ramiro entra tambaleándose. El olor me golpea antes de que pueda verle bien la cara: alcohol, sudor y cigarrillo. Sus ojos enrojecidos se posan sobre mí y, de pronto, adquieren ese brillo que me revuelve el estómago.
—Sabía que estabas despierta.
—¿Qué hace aquí? —pregunto, retrocediendo—. Le dejé muy claro que no debería poner un pie en mi habitación.
Él sonríe, como si mi rechazo le pareciera una broma.
—¿Por qué tanta agresividad? Solo quiero conversar. No tengas miedo.
—Podemos hacerlo mañana, cuando esté sobrio.
Mi mirada se desvía hacia el bate que guardo junto a la cómoda. Ramiro lo nota y se adelanta. Antes de que pueda alcanzarlo, me sujeta del brazo.
El pánico me atraviesa.
Lo empujo con todas mis fuerzas. Choca contra la cómoda y el espejo se sacude con un estruendo. Aprovecho ese instante para correr hacia la ventana.
Estoy a punto de salir cuando me agarra de la pierna.
—¡Suéltame!
Le doy una patada en el rostro. Su mano se afloja y me lanzo al exterior, aterrizando sobre la escalera de incendios.
El viento helado me golpea la cara. Estoy en el cuarto piso. Abajo, la ciudad duerme, ajena a lo que sucede a unos metros del suelo. Me preparo para bajar, pero entonces descubro la ventana del apartamento contiguo.
Está abierta.
Las cortinas blancas se agitan suavemente con la brisa.
Hasta donde sé, ese departamento lleva semanas vacío.
—Gracias, Dios —murmuro.
Cruzo la plataforma metálica sin pensarlo dos veces y me precipito por la ventana. Mis rodillas golpean el suelo de madera. El dolor me arranca un gemido, pero no me detengo. Tengo que esconderme antes de que Ramiro consiga alcanzarme.
Levanto la cabeza y me quedo inmóvil.
Frente a mí hay un hombre.
Acaba de salir de la ducha. Tiene el cabello castaño claro húmedo, la piel todavía cubierta de pequeñas gotas de agua y una toalla anudada a la cintura. Sus ojos, de un tono miel que parece iluminar la penumbra, me observan con una mezcla de sorpresa y desconcierto.
Es tan hermoso que, por un instante, olvido por qué estoy aquí.
—Chi sei? —pregunta en italiano. (¿Quién eres?)
Su acento extranjero me desconcierta. No entiendo una sola palabra.
No tengo tiempo para explicaciones. El ruido metálico de la escalera me anuncia que Ramiro está cada vez más cerca.
—Por favor… —Mi voz se quiebra—. Ayúdeme. Necesito que finja que somos pareja.
El desconocido me mira como si acabara de perder la razón.
—Che cosa stai facendo? (¿Qué estás haciendo?)
—¡Después te explico!
Me acerco a él y, antes de que pueda apartarse, me llevo las manos al borde del polo y me lo quito de un tirón. La prenda cae al suelo, dejándome con el pecho al descubierto.
Sus ojos se abren ligeramente.
Durante un instante, su mirada se detiene en mis pechos desnudos. Lo suficiente para que yo lo note y una sonrisa traviesa se dibuje en mis labios. Pero enseguida aparta el rostro, como si acabara de descubrir algo que no debería haber visto.
—Lo siento, guapo —susurro, acercándome—. Es una emergencia.
No le doy tiempo a responder. Lo empujo suavemente contra la cama y me dejo caer sobre él.
Su espalda se hunde en el colchón. Mi cuerpo queda pegado al suyo, y el contraste entre su piel húmeda y fresca y la mía, caliente por la huida, me arranca un escalofrío.
—Ma che…? (Pero ¿qué…?)
—Shhh.
Me inclino y lo beso.
Últimos capítulos
#67 Capítulo 67 Sesesnta y siete
Última actualización: 10/14/2026#66 Capítulo 66 Sesenta y seis
Última actualización: 10/14/2026#65 Capítulo 65 Sesenta y cinco
Última actualización: 10/14/2026#64 Capítulo 64 Sesenta y cuatro
Última actualización: 10/14/2026#63 Capítulo 63 Sesenta y tres
Última actualización: 10/14/2026#62 Capítulo 62 Sesenta y dos
Última actualización: 10/13/2026#61 Capítulo 61 Sesenta y uno
Última actualización: 10/13/2026#60 Capítulo 60 Sesenta
Última actualización: 10/13/2026#59 Capítulo 59 Cincuenta y nueve
Última actualización: 10/13/2026#58 Capítulo 58 Cincuenta y ocho
Última actualización: 10/12/2026
Te podría gustar 😍
Guerreros de la luna azul
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
EL DESTINO POR EL QUE ARRIESGUE TODO
Él no solo conoce las cláusulas ocultas que sus hermanas pasaron por alto, sino también cada una de las fantasías que Florencia intenta reprimir. Atrapada en un peligroso juego de chantaje visual y seducción, Florencia descubrirá que la línea entre la inspiración y la obsesión es tan fina como la piel. Entre pinceladas furtivas, noches de entrega absoluta y un pacto donde el placer es la única moneda de cambio, deberá decidir si entregarse a la tentación destruirá su arte o liberará finalmente su verdadera naturaleza.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Casada con el Esposo de mi Hermana
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
Solo Fue Su Esposa
Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.
La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.
Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.
Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:
—Oriana es mi futura esposa.
Así nace un matrimonio por contrato.
Él la salva de una condena.
Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.
Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.
Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.
Sin rogarle a nadie.
Sin mirar atrás.
Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.
Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.
Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.
El capitán Valdés podrá ganar guerras.
Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.
Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"
Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.
¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?












