Capítulo 49 Cuarenta y nueve

Gabriel

No consigo apartar a Roxanna de mis pensamientos. Desde que salí de la iglesia, he intentado concentrarme en mis obligaciones, atender las llamadas pendientes y convencerme de que no tengo motivos para preocuparme. Sin embargo, cada vez que miro el teléfono, recuerdo su rostro en el colegio...

Inicia sesión y continúa leyendo