Capítulo 59 Cincuenta y nueve

ROXANNA

El conductor me mira por el retrovisor. Nuestros ojos se encuentran apenas un instante, pero me basta para comprender que sabe lo que está pasando. Tiene las manos aferradas al volante y la vista fija en la carretera. Ni siquiera parece incómodo. Para él, mis gritos no son más que un ruido ...

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