Capítulo 46 46. El Nombre en la Oscuridad.

Me río.

La escena resulta ridículamente normal.

Justamente por eso me gusta.

Porque durante unos minutos puedo olvidar rumores.

Mentiras.

Secretos.

Todo lo demás.

Tomás se acerca un poco más.

No demasiado.

Lo justo.

—¿En qué pensás?

La pregunta me encuentra observando las luces de la ciud...

Inicia sesión y continúa leyendo