LA CONFESIÓN DEL DRAMATURGO

PUNTO DE VISTA DE SOMPONG (35 años, año 1990)

—Sí.

La palabra quedó suspendida en el aire antiséptico, como un cuchillo impecable, sin una sola mella. Por un instante, quedé prisionero. La justa furia que había sido mi fuego, la convicción devoradora que me había impulsado durante semanas… tod...

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