LA VÍCTIMA PERFECTA, EL ASESINO PERFECTO

PUNTO DE VISTA DE SOMPONG (35 años, año 1990)

La lluvia azotaba los limpiaparabrisas, que golpeaban contra el vidrio con un ritmo frenético e hipnótico, luchando por abrirse paso entre el neón sangrante y el gris asfixiante de la ciudad. El frenesí de la calle era un reflejo exacto de la tempes...

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