Capítulo 1, Cleo

—Por favor, no me dejes—. Me duele tanto la cabeza, tengo la garganta apretada y los sollozos que me sacuden no ayudan. Me duele el corazón.

Extiendo mis manos hacia la pequeña figura que yace en la cama del hospital. Los ojos de Luke están cerrados, y parece tan tranquilo, como si estuviera durmie...

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