119.

Me puse de pie y comencé a caminar por la sala.

— Claro que no  — le dije — . No me parece correcto que vayas. Es demasiado arriesgado.

— Lo sé. ¿Crees que no sé que es muy arriesgado?  — dijo Adrián, caminando hacia donde yo estaba y abrazándome por la espalda — . Sé que es muy arriesgado, pero t...

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