Capítulo 42 42.

Amaranta se limpió los restos del pastelito que tenía en los dedos con la servilleta que dejó a la orilla de la mesa. Cuando Bastian bajó por las escaleras, pudo ver en su rostro una extraña emoción de ira contenida. Para ella había sido más que obvio lo que había sucedido: Bruno había envenenado a ...

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