NovelaGO
A Oscuras

A Oscuras

Alexa Morillo · Completado · 148.2k Palabras

592
Tendencia
5.6k
Vistas
165
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Barbra, es una Chef profesional, y le tocó ser ayudante de cocina en uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad, lugar donde no se lleva nada bien con su jefe, ambos se odian a muerte, ya que él la trata como su mandadera. Lo que no sabe nadie, es que de noche cambia a una sexy bailarina exótica; que danzando con ropa reveladora tiene a todos los clientes a sus pies. Es la mejor bailarina del lugar.
Una noche un hombre le pide que le entregué su cuerpo, pero sin verle el rostro. Barbra jamás había hecho ese tipo de tratos sexuales, pero al final decide aceptar. Lo que no sabía ella era que luego de esa noche de lujuria y placer, quedaría con ganas de más. Y preguntándose ¿quien era ese extraño?
Para mayor sorpresa, unos días después se entera que ese hombre es su jefe.

Capítulo 1

Él engañó a mi esposo

Con pasos lentos, me acerco a la puerta de la oficina de mi querido y apuesto marido. Tengo que preguntarle qué tal me queda el nuevo vestido que Beige diseñó exclusivamente para mí. Apenas llegué a la celebración y no lo vi por ninguna parte; sin embargo, en cuanto escucho los gemidos y jadeos amortiguados que provienen del interior del despacho, me detengo en seco, conmocionada. Me quedo sin aliento por lo que mis oídos están percibiendo.

—Ah, ah... —gime ella.

—Eres tan estrecha, Bri. Me encanta que seas así —dice mi esposo con voz entrecortada. Se nota cuánto está disfrutando.

¿Está él con otra mujer?

Retomo el paso con cautela para escuchar con mayor nitidez los lamentos de puro placer de esa desconocida, acompañados por la respiración agitada de mi cónyuge.

¿No puedo creerlo?

Siento la ira recorriendo cada fibra de mi ser. Maldito desgraciado. Tres años casados, tres putos años, y miren esto. Me va a escuchar. Todo se irá al carajo, absolutamente todo.

Del otro lado de la oficina…

POV Barbra

Allí nos encontramos los dos, empapados en sudor. Sus manos firmes me sujetan de las nalgas; las aprieta con ímpetu mientras se impulsa dentro de mí sin clemencia.

—Pueden... ¡Ah! —gimo sonoramente al sentir de nuevo su miembro penetrarme, mientras me aferro al escritorio con desesperación—, entrar...

Mis pies están de puntillas sobre el piso y mi ropa interior yace justo debajo de ellos. No se conformó con dejarme el vestido a medio quitar, sino que lo retiró por completo, dejándome totalmente desnuda.

Entré a su despacho porque me mandó llamar, según indicó el encargado. Supuestamente era un asunto del restaurante. ¿Justo en plena fiesta? Aun así, acudí. Y las cosas terminaron de un modo muy distinto.

—Es mi oficina, no pueden entrar a menos que yo dé el permiso —se interna de nuevo en mi interior.

Cierro los ojos mientras me sostengo con firmeza. Mis pechos descubiertos oscilan por el vaivén y mis pezones erectos rozan el vidrio del mueble.

¿Cómo es que en un tiempo lo odié tanto y luego caí en su juego perverso?

Pero no mentiré: me fascina cuando me posee. Lo hace tan bien. Me volví adicta a su cuerpo y él al mío. Todo comenzó como algo laboral, pero después de que ambos cedimos a la tentación y exploramos nuestras anatomías, no nos detuvimos.

Entonces su ritmo se acelera; me embiste con rapidez. Su pelvis choca contra mis glúteos generando un eco seco en la habitación. Siento cómo entra y sale de mí, volviéndome loca de puro deleite, extasiada por su balanceo. Me sujeto con fuerza y muerdo mi labio inferior; reprimo los gritos, gozando de la lujuria que me transmite.

En ese momento, noto que se inclina un poco hacia adelante.

—Mírame —ordena.

Con lentitud, giro el rostro y me encuentro con sus ojos azules, cuyas pupilas están completamente dilatadas. No respondo, solo me muerdo el labio y jadeo mientras percibo cada una de sus estocadas.

—Gime, maldita sea —suelta con su voz grave y, con la mano, apresa mi mandíbula suavemente, obligándome a observar su semblante cargado de deseo.

Sonrío con malicia mientras lo observo y, al ver que lo ignoro, insiste:

—Bri, hazlo —me da una palmada en la nalga derecha, tan potente que la siento arder—. Sabes que me excita escucharte... —su voz sale entre dientes.

—¡Oh! —entreabro los labios y vuelve a entrar con brío, ocasionando que mi cuerpo se proyecte hacia adelante. Eso me enciende aún más—. ¡Ah! —gimo nuevamente mientras aprieto los bordes del escritorio y cierro los párpados.

Él continúa con su labor y yo estoy a punto de perder el juicio. Siento esa electrizante sensación que me hace viajar. Jadeo bajo, con la respiración desbocada, y dejo caer mi cabeza sobre la madera. Después, siento cómo se derrama en mi interior y sus manos me estrujan con fuerza; al mismo tiempo, se impulsa una última vez y suelta un suspiro de alivio.

—¿Qué me querías decir? —pregunto con el aliento entrecortado.

Se retira y se aleja. Con las manos tomo impulso y me levanto para luego girarme. Lo veo de pie frente a mí. Su rostro está encendido y sus ojos lucen más claros de lo habitual. Solo viste su camisa blanca, arremangada y desabotonada.

Se puede apreciar su físico tan bien trabajado.

No responde; solo veo que se aproxima hacia donde estoy y, sujetando mi cabello, reclama mis labios con exigencia. Yo, apoyada todavía en el escritorio, correspondo a su beso ardiente.

—No te vayas a enojar esta noche —dice entre mis labios.

Elevo la mano y la presiono contra su pecho para distanciarlo un poco.

—¿Por qué lo dices? —inquiero mirándolo a los ojos, esta vez con seriedad.

—Porque el día de hoy, en la fiesta, me acompañará mi esposa.

Al escuchar sus palabras, abro la boca perpleja. El impacto es tan fuerte que siento un golpe en el pecho.

—¿Qué? —parpadeo, atónita.

—Bri...

De inmediato bajo la mirada hacia su mano y distingo el anillo reluciendo en su dedo. Es la primera vez que se lo veo puesto. ¿Cómo no me di cuenta antes? Lo vuelvo a mirar. La sangre me hierve con tan solo reproducir en mi cabeza lo que acaba de confesar.

—¡¿Estás casado?! —exclamo molesta.

—Sí.

Lo examino detenidamente.

—Ah... yo... —balbuceo, porque realmente me he quedado sin palabras—. No lo puedo creer —niego con la cabeza—. ¡¿Después de que me usas es cuando me dices tal cosa?!

—A ver, Bri. No es lo que crees —dice acomodando su cabello azabache hacia atrás mientras me observa.

—He estado teniendo sexo contigo y saliendo, ¿y ahora me sales con que estás casado? —lo fulmino con la mirada—. ¡Eres un maldito imbécil! —lo empujo de inmediato, alejándolo de mí, y después me coloco la ropa interior y mi vestido negro, que descansaba sobre el escritorio.

—Bri, no te pongas así. Te advertí que no te enojaras.

Me giro y lo encaro.

—¡¿Cómo pretendes que no me indigne?! He estado saliendo con un hombre casado —mis ojos escuecen—. Yo... yo no soy así. No hago este tipo de cosas. Si nos descubren, ante todos seré la amante que destruyó un matrimonio. Todos saben quién eres y cualquiera pudo habernos visto.

—De hecho, ya nos vieron.

Me quedo gélida al oírlo.

Él vuelve a hablar:

—Mi esposa ya está al tanto de lo nuestro —anuncia.

—¡¿Qué?! —casi suelto un grito.

Camino de un lado a otro mientras me cubro el rostro con las manos. Vendrá hoy a la fiesta y ya sabe quién soy. Presiento que se avecina un gran escándalo. Esa mujer me va a destrozar. Por Dios, qué van a decir mis compañeros de trabajo y los conocidos fuera de este restaurante. Afuera está la prensa. Solo espero que no sea una mujer violenta.

—¡¿Por qué no me lo dijiste antes?! —lo cuestiono con amargura.

Cierra los ojos y se apoya en su cintura soltando un suspiro.

—Bri, no te lo dije porque...

Lo interrumpo:

—¿Cuántos años llevas de casado?

Se queda en silencio por unos segundos.

—¡Responde! —le ordeno colérica.

—Tres años —confiesa finalmente.

Niego con la cabeza.

—Vaya. Es que... —me muerdo los labios—. Yo... no puedo con esto —levanto las manos en señal de rendición.

Sin decir nada más, me encamino hacia la puerta para salir, pero siento cómo la cierra detrás de mí, bloqueándome el paso. De inmediato me doy la vuelta y lo enfrento.

—Necesito irme —le aviso.

—Déjame explicarte, Bri —suelta en un tono severo.

—¡No quiero escucharte! ¡Ya todo está claro! —espeto muy cerca de su rostro—. ¡Ahora solo te pido que te alejes de mí! ¡No me llames ni me envíes mensajes! —hago una pausa—. ¡¿Y sabes qué?! ¡Seré yo quien hable con ella y lo haré ahora mismo!

Me vuelvo a girar para intentar abrir la puerta y, antes de que lo logre, una mujer entra en la estancia. Me quedo completamente estática al ver de quién se trata. No puedo dar crédito a quien tengo enfrente. Observo sus ojos azules, que me miran con severidad, cargados de furia, y puedo ver su anillo relucir en su dedo. Cuando voy a abrir la boca para articular palabra, ella me corta de inmediato:

—¡No digas nada! —levanta su mano hacia mí—. ¡Escuché todo lo que estaban haciendo tú y mi esposo! ¡Me enteré hasta del momento en que llegaron al orgasmo! —sentencia con voz firme y llena de indignación, mientras me clava una mirada encendida por el enfado.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

La Reina Lunar

La Reina Lunar

57.9k Vistas · Completado · Netty Writes
Lyric nunca fue débil; solo estaba desprotegida. Traicionada por su propia sangre, torturada y dejada a morir, sobrevive lo suficiente para despertar a la verdad de quién es: la hija renacida de la Diosa de la Luna y la loba más poderosa que existe.

Cole, su pareja destinada, permanece a su lado mientras ella regresa a una manada que le falló. Lyric no busca caos ni crueldad; busca justicia. Cada herida que le infligieron tendrá respuesta. Cada traición se pagará.

A medida que los enemigos caen y el destino se revela, Lyric se alza como Reina Lunar, decidida a proteger a los inocentes y castigar a los culpables. Esta no es una historia de oscuridad devorando a una chica; es la historia de una mujer recuperando su poder.

Un romance de hombres lobo crudo y emotivo, lleno de venganza, destino y un amor inquebrantable.
Bienvenido al Infierno

Bienvenido al Infierno

596.7k Vistas · Completado · Williane Kassia
Estaba comprometido. Recto.
Un hombre común con un futuro brillante por delante.
Pero una sola traición fue suficiente para destrozarlo todo.

Inculpado por la mujer que amaba y su propio hermano, fue sentenciado y arrojado al peor lugar imaginable: una prisión donde las reglas no existen—y el peligro tiene un nombre, un rostro... y ojos hambrientos.

Ahora, comparte celda con el hombre más temido de toda la instalación.

Dominante. Intenso. Obsesivo.

Y lo quiere.

No por amor.
No por misericordia.
Sino por puro, despiadado deseo.

En un mundo sin leyes, sin escapatoria, y sin nadie que lo salve, se convierte en el conejito del lobo—sumiso a su toque, prisionero del placer... e incapaz de resistirse.

Porque a veces, es el monstruo quien sabe exactamente cómo hacerte sentir vivo.
La segunda oportunidad del multimillonario

La segunda oportunidad del multimillonario

1.2m Vistas · Completado · Nia Kas
McKenzie Peirce oculta su pasado por una razón. Se avergüenza de ello y no quiere que salga a la luz. Su salvador pertenecía a una de las familias más ricas de Ardwell. Aceptó casarse con el nieto de su salvador, que era frío y distante. Poco a poco Dimitri se va abriendo y McKenzie también. Justo cuando pensaba que podía confiar en él, una tercera persona entra en sus vidas e incomoda a McKenzie.
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Reina Híbrida Alfa

Reina Híbrida Alfa

23.1k Vistas · Completado · Aisling Elizabeth
—Un recipiente hecho de dos grandes poderes. De bestia Alfa y bruja Sacerdotisa.

Lo último que la loba solitaria Kaeleigh quiere hacer cuando descubre que es la compañera destinada de Chase, el futuro Alfa de la manada de la Luna Oscura, es estar atada a las estructuras y jerarquías de la manada. Especialmente porque su secreto es que no puede transformarse. Pero un enemigo desconocido y peligroso y una muerte trágica ponen su vida y la de los que la rodean en riesgo, y Kaeleigh se encuentra en el centro de una disputa entre dos Alfas.

Todo está en duda mientras los secretos salen a la luz, se revelan maldiciones y profecías, y se rompen corazones cuando Kaeleigh debe elegir entre el amor maldito de su Alfa destinado y una promesa hecha al Alfa de la manada rival.

Todo esto y más, en esta primera parte de una historia de amor paranormal predestinada, son las piezas del rompecabezas de una profecía de siglos que predice el surgimiento de una poderosa reina destinada a convertirse en la líder de una nueva especie híbrida sobrenatural.
Alpha at the Door (versión editada)

Alpha at the Door (versión editada)

19.8k Vistas · Completado · RainHero21
Un escalofrío recorrió mi espalda al ver al lobo caer al suelo, sangrando. Otro fuerte gruñido de dolor.

—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.

La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.

Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.


Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.

—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.

Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.

No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.


—Si te comportas, te dejaré ir.

Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.

Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.

Lectura madura 18+

Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Tango con el corazón del Alfa

Tango con el corazón del Alfa

1.8m Vistas · Completado · judels.lalita
«¿Quién es ella?» Pregunté, sintiendo que se me salían las lágrimas en los ojos.
«La conoció en el campo de entrenamiento de Alpha», dijo. «Ella es la pretendiente perfecta para él. Anoche nevó, lo que indica que su lobo está contento con su elección».
Mi corazón se hundió y las lágrimas corrieron por mis mejillas.
Alexander se llevó mi inocencia anoche, y ahora está tomando esa cosa de su oficina como su Luna.


Emily se convirtió en el hazmerreír de la manada cuando cumplió 18 años y nunca esperó que el hijo del Alfa fuera su compañero.
Después de una noche de amor apasionado, Emily descubre que su pareja ha elegido a su pareja. Con el corazón roto y humillado, desaparece de la manada.
Ahora, cinco años después, Emily es una respetada guerrera de alto rango en el ejército del rey Alfa.
Cuando su mejor amiga la invita a una noche de música y risas, no espera encontrarse con su pareja.
¿Su pareja se dará cuenta de que es ella?
¿La perseguirá y, sobre todo, Emily podrá mantener sus secretos a salvo?
Amor prohibido, venganza perfecta

Amor prohibido, venganza perfecta

19.5k Vistas · En curso · Nicoll Mercado
Renata pensaba que vivía el matrimonio ideal. Durante seis años estuvo casada con Marcos, el hombre que creía perfecto y al que entregó todo su amor.

Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.

Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
Destinada al Alfa Que Me Mató

Destinada al Alfa Que Me Mató

31.6k Vistas · Completado · Sherry
—Violet Goldcrest —la voz de Daemon fue un trueno, vibrando a través del suelo empapado y metiéndoseme en los huesos—. Has fracasado como Luna.

Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.

—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.

Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.

Entonces desperté… tres años antes.

Esta vez, se acabó rogar por su amor.

—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.

Me mira con un desprecio helado.

—Yo. No. Suplico.

Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.

Pero entonces… las cosas se ponen raras.

El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.

La rechaza a ella.
¡Mate!

¡Mate!

21.4k Vistas · Completado · Angie Pichardo
Gia es una licántropa fuerte, rápida y perceptiva, hija del alfa de la manada. Desde pequeña, ha demostrado habilidades sobresalientes, pero su vida da un giro inesperado cuando Gael, el lobo más codiciado y poderoso de la manada, es rescatado por su padre y llevado a vivir a su casa. Desde su llegada, Gael siente una necesidad protectora hacia Gia, deseando enseñarle todo lo necesario para que sobreviva.
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
Renacimiento: Actriz Estrella

Renacimiento: Actriz Estrella

51.9k Vistas · Completado · Olivia
Yo era huérfano, y cuando cumplí doce años, mis padres me encontraron. Pensé que finalmente podría escapar de mi sufrimiento y experimentar la calidez de un hogar y el amor de unos padres. Para encajar, hice todo lo posible por complacer y servir a mi familia.

Pero lo que nunca esperé fue que la razón por la que me buscaron era para mi médula ósea... ¡Querían usarla para salvar a otra persona!

Mi corazón se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles unos padres?

Desilusionado con el mundo, caí del balcón y morí.

Pero para mi sorpresa, ¡renací!

Esta vez, ¡viviría para mí mismo! ¡Aquellos que me habían hecho daño pagarían el precio!
LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

177.5k Vistas · En curso · Shabs Shabs
—¿Me estás vendiendo? —Mi padre ni siquiera podía mirarme a los ojos—. Solas ofreció la mayor cantidad.

Me tambaleé hacia atrás, pero Alexander Dimitri me agarró, su gran mano apretando posesivamente mi garganta. Empujó a mi padre contra la pared.

—Ella es mía —gruñó Alexander—. Soy el único que puede abrirle las piernas.

Me arrastró hasta su coche, arrojándome al asiento trasero. Se subió encima de mí, su pesado cuerpo inmovilizándome.

—Tu padre te vendió para ser una puta, Alina —susurró, mordisqueando mi lóbulo—. Pero ahora eres mi puta.

Frotó su erección contra mi clítoris a través de mi delgado vestido.

—Y te voy a usar cada noche hasta que tu deuda esté pagada —su mano rasgó mis bragas a un lado—. Empezando ahora mismo.


En un mundo de crímenes de alto riesgo, traiciones y alianzas peligrosas, Alina Santini se encuentra atrapada entre la lealtad a su padre y la ira del hombre más despiadado que ha conocido—Alexander Dimitri. Su padre, Arthur, es un jugador con una tendencia a hacer enemigos y una deuda tan grande que podría costarles todo. Cuando Alexander irrumpe en la vida de Alina, con un arma en mano y venganza en sus fríos ojos grises, le da un ultimátum escalofriante: devolver el dinero robado, o tomará lo que Arthur más aprecia.

Pero Alexander no es solo un hombre que cobra deudas—es un depredador que se alimenta de poder y control, y Alina acaba de entrar en su mira. Creyendo que Alina es valiosa para su padre, la toma como pago, pensando que es una ficha de negociación para saldar la deuda.
Venganza de la Luna Abandonada

Venganza de la Luna Abandonada

217.6k Vistas · Completado · Sherry
—Qué considerado.

—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.

—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.

—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…

Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.

Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.

Cuando Ethan intentó recuperarla:

—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.

Bella sonrió con burla.

—El padre del niño no eres tú.