
DARKNESS 1
Tamy Machado · En curso · 179.3k Palabras
Introducción
Cuando Dark decide intervenir, no lo hace por caridad, sino por una irrefrenable necesidad de protegerla sin comprender muy bien de donde proviene esta necesidad. Al ir tras ella, desata una guerra territorial sin precedentes. Pero entre la sangre y el deseo, surge una amenaza mayor: un fantasma de su infancia. Un enemigo que ha rastreado a Dark toda su vida y que aprovechará cualquier oportunidad para arrastrarlos a ambos a una cacería brutal donde el amor se paga con sangre.
Porque en su mundo... en la oscuridad lo único seguro es matar o morir.
Capítulo 1
DARK.
— Vamos Claus, cúbreme…— le digo a mi mejor amigo y mano derecha.
Antes de salir detrás del auto y disparar en contra de los hijos de putas que decidieron venir a atacarme.
—Solo has los tiros Dark —Responde mirándome con fastidio.
Sonrió al notar cuanto lo agobia tener que disparar, no es tan bueno con las armas, al menos no como el resto o Max. Observo sobre mi hombro por la ventanilla de la camioneta blindada en la que veníamos para tener más clara la ubicación de los hombres que nos atacan.
Sin duda alguna son hombres de Griffin, su desorganización y falta control en la situación me lo confirma. Antes de salir detrás de la camioneta para enfrentarlos me cercioro que Claus este bien. Una vez fuera de la protección de la camioneta disparo, uno de los sujetos a mi derecha cae con un tiro en medio de las cejas.
Su compañero intenta cubrirse pero no es lo suficientemente rápido por lo que termina igual que el otro. Uno junto a este cae al suelo con un disparo en el pecho y giro para ver a Claus salir y cubrirme la espalda.
— Es todo lo que tienen hijos de puta — Les grita mientras arremete contra otros dos, que también caen al suelo heridos.
Mis hombres nos disparan respaldando y rápidamente los disminuimos dejando un montón de cuerpos en el pavimento. Unos minutos después el caos que se habíamos desatado termina y lo único que se escucha son algunos quejidos de algunos hombres heridos, algunos de los suyos otros de los nuestro.
Doy un vistazo a mí alrededor, negando al ver algunos de mis hombres muertos en el suelo. Detesto tener bajas, cada uno de estos hombres han sido entrenados y expertos asesinos. Le hago una seña a uno de ellos para que se haga cargo mientras camino hacia el otro lado de la calle donde los hombres de Griffin se retuercen en el hormigón.
Uno de ellos se encuentra recostado de uno de los neumáticos, su cabeza colgando hacia un costado, sangre saliendo de su pecho. Les tendría un poco de empatía si no vinieran de donde lo hacen. Griffin va por mi cabeza desde siempre y cada intento termino igual.
Antes de acuclillarme frente al sujeto Claus llama mi atención mostrando otro sujeto que se arrastra lejos de nosotros. Camino en su dirección y al notar que lo sigo intenta alejarse con más rapidez. Sus quejidos aumentan conforme se esfuerza en llegar más lejos.
Cuando lo alcanzo le doy un empujón con mi pierna y cae boca arriba, su abdomen y pecho están sangrando por lo que debe tener varias heridas, es obvio que morirá si no es atendido pronto. Lo veo fríamente, humedeciendo mis labios para luego sonreír.
Sus ojos mirándome con terror y para que mentir, me fascina la sensación que causa esa mirada en mí. Justo esa que te da el poder de decidir entre quien vive y quien muere. Me acerco a él sin dejar de mirarlo, conoce su destino, sabe que en el instante en que levanto su arma contra mí, solo tendría un fin. Sin decir absolutamente nada levanto mi arma y lo apunto, el cierra sus ojos con fuerza suplicando, lagrimas saliendo de estos.
— P—por favor… no, n—no me… m—mates… t—tengo un…— No lo dejo terminar, una bala atraviesa su cabeza.
Esta termina chocando contra el suelo, reposando sobre un charco de sangre que se expande conforme pasan los segundos. Una ejecución rápida. El tiro de gracia, justo entre sus cejas. Es una de mis maneras favoritas de ejecutar a estas ratas, no merecen más que esto. Sonrío de lado.
Cuando regreso sobre mis pasos para continuar con el sujeto que deje este ya está muerto. Suspiro y continuo inspeccionando el lugar, seguro que las autoridades no aparecerán hasta dentro de un buen rato o que los llame personalmente.
Caminando entre los cadáveres detrás de una de las camionetas encuentro un chico sentado en el suelo, su espalda esta contra la camioneta, llora con desesperación pero en silencio, no tiene ni un solo rasguño. Un arma esta entre sus manos temblorosas. El pánico es evidente en él, es solo un chico pero escogió la vida equivocada. Me agacho frente a él, buscando su mirada pero evita la mía por completo, elevo mi arma y la coloco sobre su frente.
— Si respondes correctamente puede que te perdone la vida…— murmuro, el solo solloza con más fuerza pero logra asentir mientras Claus ríe a mi espalda.
— ¿Griffin los envió?...— no responde de inmediato por lo que me veo obligado a presionar el cañón contra su frente y esta vez asiente apenas.
Sonrió ampliamente ante su respuesta porque aunque estaba casi seguro que era cosa de el no puedo evitar reír. Sus intentos por llegar a mi cada vez son más seguidos, con mayor número de hombres, pero el resultado sigue siendo el mismo, un completo y absoluto desastre que termina en una perfecta y grandiosa carnicería.
— ¿Tienes miedo de morir?...— le pregunto quitándole el seguro a mi arma, el asiente repetidamente y me pego más a él y susurro
—Bien, porque desde hoy vivirás con el estigma de saber que Dark no te mato, pero recuerda, nunca olvido una cara que dejo vivir la próxima vez no tendrás tanta suerte —el respira un poco aliviado pero aún se le ve asustado, me levanto, en ese momento Claus se acerca a nosotros y lo ve con expresión burlona y le espeta.
—No estés tan tranquilo, Dark no deja cabos sueltos, tienes un propósito —lo veo serio y luego vuelvo a ver el hombre, sonrió de forma maliciosa.
—Le darás un mensaje a Griffin, ¿de acuerdo? —el asiente y en cuanto lo hace le disparo en la pierna, un grito de dolor llena el lugar y sonrió, la sangre comienza a brotar de la herida mientras los quejidos del hombre me hacen desear matarlo, para no tener que escucharlo— CIERRA LA PUTA BOCA — le grito e inmediatamente todo vuelve a ser silencio…— le dirás a Griffin que puede enviar a cuantos hombres quiera, pero para tener mi cabeza tiene que venir el mismo por ella — veo a Claus sonreír y apunto su otra pierna y le disparo, esta vez no hay gritos, me giro hacia mi mejor amigo que me susurra en tono burlón.
—¿Estas de buen humor hoy no?...— me encojo de hombros mientras guardo mi arma en mi espalda.
—Solo le doy algo de motivación…— respondo con simpleza, el ríe y niega con la cabeza, uno de mis hombres se acerca y me dice
—Señor, Charlie, Scott, Tyler, Mitch, Aarón y Peter están muertos…— maldigo por lo bajo y asiento.
— De acuerdo, saben lo que tienen que hacer…— le digo mirando a Claus que está jugando con uno de sus cuchillos, mirándome serio.
— Esta vez no fueron tantos, aunque eran más de ellos…— dice señalando en la dirección contraria donde se encuentran los hombres de Griffin.
— Siempre es el mismo resultado…— digo sin mirarlo, tomo mi teléfono y marco el número de Jefferson.
—¿señor? — dice al contestar.
— Ven a limpiar — le digo.
— sí, jefe…— dice y finalizo la llamada.
En ese momento una camioneta negra se acerca a nosotros y se estaciona a un par de metros, Claus echa a andar hacia ella, aun jugando con el cuchillo en su mano, con destreza lo guarda en el soporte para cuchillos de su pantalón y me abre la puerta, el rodea la camioneta y entra por el otro lado, entro y asiento en dirección al chofer, que nos llevara de vuelta a la mansión.
Una vez en la mansión, Claus camina detrás de mí, asegurando el perímetro, ese ataque aunque no cobro muchas vidas, estuvo mejor organizado que el anterior, en definitiva es cierto el rumor, Griffin se ha hecho cargo de la otra organización por lo que seguro ocurrirán más ataques como este. Entro en mi estudio con Claus siguiéndome de cerca
— Dark, el negocio salió bien, quieren otro cargamento para el próximo mes y el viejo Robertson quiere verte…— dice revisando una Tablet, suspiro y le respondo cansado.
— Bien encárgate del próximo cargamento personalmente, no quiero fallos en esa entrega y Robertson que se vaya a la mierda, no tengo ánimos de tratar con ratas inmundas esta semana…— Claus ríe por lo bajo y susurra.
— Eso no le gustara…— lo observo un momento y él se encoje de hombros y continua — solo te comento — dice apartando sus ojos y fijándolos nuevamente en la Tablet.
— En serio crees que me importa lo que le guste a Robertson? — él sonríe y responde.
— Sé que te importa tres hectáreas de pura mierda Robertson, pero vendrá aquí a molestarte — dice mirándome con una sonrisa burlona en los labios.
— Él sabe que si me molesta el único resultado que obtendrá será una bala en la cabeza…— digo mirando la pantalla de mi portátil, Claus ríe y comenta divertido.
— siempre tan amistoso…— pongo los ojos en blanco y en ese momento un par de golpes en la puerta nos interrumpe, esta se abre aparece Abril, una de las empleadas de la mansión.
— Señor, su baño y la cena están listos…— dice mirándome con respeto, asiento sin mirarla y ella se gira para irse, pero antes de hacerlo se detiene y susurra.
— ¿Es cierto que Aarón murió?...— mis ojos se elevan hasta encontrar los de ellas.
Están llorosos. Mierda había olvidado que tenían una relación, suspiro y me levanto, camino hasta ella, bajo la atenta mirada de Claus, pongo una mano en su hombro y le susurro.
— Es cierto Abril y lo siento mucho, pero así es este trabajo. Aarón era uno de mis mejores hombres, pero lo único seguro en esta vida es la muerte, murió haciendo lo que le gusta y lo que mejor sabía hacer, no quiero verte llorar por qué él no lo querría así, además conoces las reglas — le digo apartando una lagrima solitaria que se desliza por su mejilla ella asiente y sale de la habitación.
—¿Y eso que ha sido? — pregunta Claus algo sorprendido, lo veo mal y le respondo.
— El que sea un maldito hijo de puta no quiere decir que voy a ser un bastardo con ella. Solo trate de aliviar su dolor, no necesito mujeres débiles y llorosas en esta casa, la necesito centrada, si no, no la necesitamos y sabes lo que eso significaría para ella…— digo en su dirección el asiente y vuelve a fijarse en la Tablet y sonríe con picardía.
—¿Qué pasa?...— le pregunto el niega con la cabeza y me espeta.
— Hombre metete en tus asuntos ¿quieres? ¿Me necesitaras en las próximas horas? — pregunta, revisando su teléfono, niego y le respondo.
— No, pero te quiero aquí mañana a primera hora, tienes trabajo…— el me ve algo sorprendido y le sonrió con malicia el me devuelve la sonrisa y responde
— De acuerdo, nos vemos — dice poniéndose en pie y caminando hacia la puerta se detiene junto a mí y comenta.
— oye Ratko, sé que siempre me has dicho que no debo involucrarme con nadie, pero creo que conocí a — lo veo serio y le espeto
— Si quieres que muera con un disparo en la cabeza continua con tu juego…—me giro y salgo de la habitación, dejándolo solo y sorprendido por mi respuesta.
En este mundo, tal cosa como el amor no existe, tal cosa como una relación no existe, en mi mundo, en Darkness, solo existe una cosa, matar o morir.
NISHA.
Dios, como siempre tengo que darme prisa para no perder el autobús, que me llevara a mi trabajo, me quede dormida una vez más, corro por la acera, tratando de llegar a tiempo, sonrió al notar que apenas en ese momento el autobús esta estacionando.
Me detengo de golpe, para poder dejar pasar un auto en el cruce y echo a correr una vez más, en cuanto llego a la parada, me coloco detrás de una anciana que bueno camina más lento que una tortuga, me disculpo y subo antes que ella, hasta el final de la unidad, en la radio suena alguna canción latina de moda, pero el chofer comienza a cambiar la estación, no le prestó atención, hasta que da con una emisora de noticias.
— …se presume que hay alrededor de 15 cuerpos, tiroteados, solo un sobreviviente con heridas de balas en ambas piernas, no ha querido dar declaraciones, pero se presume que este horrible episodio se debe a un enfrentamiento entre organizaciones mafiosas, ya es la tercera vez en los últimos 4 meses, con muchas similitudes, ataques armados en caravanas a un objetivo que aún desconocemos…— la periodista continua y me centro en sus palabras.
Pero por la insistencia debemos presumir que no ha sido alcanzado, las autoridades están buscando posibles culpables pero hasta el momento no hay una pista clara de los asuntos que llevan a estas organizaciones a montar estos escenarios y generar tanta muerte, en zonas residenciales como esta, se ha hecho una experticia en los alrededores pero nada ha salido a la luz, un posible ajuste de cuentas fueron las declaraciones dadas por un agente de la policía local.
Un escalofrió recorre mi cuerpo, al escuchar la noticia, el recuerdo de Max llega a mi cabeza nublando mis pensamientos, suspiro tratando de olvidarme de eso, pero vamos como olvidas que tu hermano menor fue alcanzado por una bala en uno de esos enfrentamientos que ocurren de la nada cuando estas supuestas organizaciones se cruzan.
Así es, tengo dos hermanos, bueno tenia, Max murió asesinado hace cuatro años, estaba en el momento equivocado en el lugar equivocado. Suspiro ya que mi día había empezado relativamente bien, si olvidamos el detalle de que me quede dormida, todo parecía perfecto, hasta que esa noticia nublo mi buen humor.
El resto del camino permanezco recordando a los gemelos, mis hermanos, como eran y lo genial que era estar con ellos, suspiro, Mou ahora está en la universidad y se esfuerza muchísimo por ser alguien, yo por otro lado tuve que dejar mis estudios para trabajar, espero poder reanudarlos el próximo año, veo por la ventana y ya estoy cerca de mi empleo, pido la parada y me bajo, suspiro al sentir la brisa chocar contra mi piel y echo andar hacia el restaurante elegante en el que trabajo, este empleo ha sido uno de los mejores empleos que he conseguido, la paga es muy buena y el horario no es tan matador.
Camino por el callejón que da a la puerta de atrás, a la de los empleados y tiro de ella, paso y me topo con Michael, uno de mis compañeros de trabajo
— Nisha llegas tarde, Pit está buscándote hay una cena importarte esta noche date prisa — dice pasando por mi lado acomodando su corbata.
— Hola Mike, de acuerdo gracias por avisarme.
Le digo sonriendo, asiento y paso por su lado para tomar mi delantal negro y colocarlo sobre mi impecable uniforme. Camino hacia la habitación contigua a la cocina y doy un par de golpes sobre la puerta, escucho la voz de Pit al otro lado
— Adelante —paso con timidez y consigo a mi jefe sentado detrás de un enorme escritorio con una lista de pedidos en la mano — oh Nisha llegaste, necesito que arregles la sala VIP, tendremos una cena importante esta noche, serás la anfitriona…— dice al verme, pero rápidamente se fija nuevamente en la lista.
— Hola Pit, está bien ¿es gente importante?…— veo como su cuerpo se tensa ligeramente y asiente.
— Mucho, así que por favor hazlo tan genial como siempre…— asiento y salgo de la oficina.
Camino al interior del elegante restaurante que apenas si tiene algunas mesas ocupadas, me dirijo hacia la sala VIP y entro, ya han comenzado con los preparativos, así que solo debo supervisar algunas cosas, después de un rato tenemos todo listo, Pit se acerca a mí y lo noto tenso y nervioso.
— ¿Que pasa Pit?...— le pregunto, porque es raro verlo de esa manera, se caracteriza por ser un tipo alegre, divertido y muy relajado.
— Es gente importante quiero que todo salga bien…— dice, mirando en todas direcciones, mira su reloj y susurra — deben estar por llegar Nisha, asegúrate que los hagan pasar inmediatamente —asiento y sonrió, pongo una mano sobre su hombro para reconfortarlo.
— Tranquilo, todo saldrá bien — el asiente y susurra.
— Eso espero —andando hacia el interior de la cocina para hablar con el chef.
En ese momento veo como un hombre sumamente atractivo se acerca a la entrada, lleva un traje oscuro y porta ese aire de importancia que pocas veces se ve, me acerco hasta la puerta y me dirijo a él, sabiendo que este es el cliente por el que Pit esta tan nervioso.
— Buenas noches, bienvenido su mesa le espera…— le digo haciéndole señas para que pase.
Nuestros ojos se encuentras por un momento y debo reconocerlo. No solo es guapo, es jodidamente sexy, sus ojos son claros, sus labios son carnosos y rosados y lleva una barba incipiente que le queda de lujo, su cabello va muy bien peinado, de seguro es alguien del gobierno, en cuanto me ve sonríe, wow, su sonrisa, en serio este hombre tiene todo lo que se necesita para dejar a cualquier mujer babeando, justo como me encuentro en este momento, el me ve un momento y comenta divertido.
— ¿Por dónde? — despierto del pequeño trance en que me ha dejado su aspecto.
Le guio por el interior, entramos a la sala VIP, le muestro la mesa, el asiente aprobando todo a su alrededor y comenta.
— Bonito lugar — me ve un segundo y luego toma asiento.
— Gracias señor — le digo, el me ve un momento y niega con la cabeza.
— Griffin nena — lo veo extrañada.
— ¿Disculpe? — el vuelve a sonreír y responde.
— Nada de señor, mi nombre es Griffin puedes llamarme así — me sorprende su pedido, pero me niego.
— Lo siento señor, pero no puedo llamarle de esa manera — él sonríe ampliamente y me cuestiona.
— ¿Te meterás en problemas con tu jefe si lo haces? — niego, porque estoy segura que Pit no tendría problemas.
Pero siento que lo correcto es que no le llame por su nombre, la continua.
— ¿Entonces qué es? — pregunta, suspiro y le respondo.
—Creo que no debería llamarlo por su nombre solo soy su anfitriona — el recorre mi cuerpo con detenimiento haciendo que me sonroje y me pregunta.
— ¿Cuál es tu nombre? — dudo un momento antes de contestarle.
— Me llamo Nisha — el asiente y susurra.
— Nisha — susurra probando mi nombre en sus labios que la verdad suena tentador — bien Nisha, creo que no sabes quién soy, pero te recomiendo que obedezcas cuando te doy una orden y te he dicho que me llames por mi nombre, es decir Griffin — su tono amable ha desaparecido por completo.
Esta vez es autoritario e intimidante, amenazante y peligroso, un escalofrió recorre mi cuerpo, asiento lentamente y le respondo.
—De acuerdo, Griffin — el asiente y vuelve a sonreír, vuelve a contemplar mi cuerpo y humedece sus labios y me ordena.
— Tráeme una botella de vino blanco por favor, mi acompañante llegara en cualquier momento — asiento y me retiro sintiéndome nerviosa.
¿Quién rayos es este hombre? salgo sin mirar atrás en ese momento tropiezo con Mike que mira la sala VIP con el ceño fruncido, le pregunto rápidamente.
— ¿Qué ocurre? — el me ve un momento y comenta algo alarmado.
— ¿Tienes idea de quién es? — me señala a mis espaldas.
— No, ¿por qué?...— el suspira y niega
— Mejor que no lo sepas, cuando se vaya te diré quién es — se aparta de mi dejándome confundida un poco más nerviosa que antes.
Camino hacia el interior de la cocina y me topo con Pit que camina de un lado a otro, en cuanto me ve se acerca a mí y pregunta.
— ¿Ya llego? — asiento y el suspira nervioso — bien, ¿cómo va todo? — pregunta.
— Me ha pedido una botella de vino — comento, omitiendo por completo el pedido de llamarlo por su nombre.
— Bien cualquier cosa que pida, lo que sea, se lo das ¿de acuerdo? — asiento y Pit se retira hasta su despacho.
Tomo una de las botellas de vino blanco que está reservada para la sala VIP y, tomo el hielo y vuelvo a salir de la cocina, entro una vez más en la sala y Griffin me mira serio, devorándome con los ojos, debo decir que con este uniforme las curvas de mi cuerpo se notan bastante, sonrió cuando le sirvo una copa y en silencio se la lleva a los labios da un sorbo y asiente.
— Gracias.
Susurra aun mirándome, asiento y salgo enseguida, por alguna razón él me pone nerviosa, él y su porte elegante e imponen, es intimidante hasta cierto punto, además toda la actitud extraña de Pit. Al cabo de un rato regreso hasta la sala para saber si no se le ofrece nada más, cuando entro está hablando por teléfono.
— Sí, está bien hermosa — hace una pausa mirándome y llevándose la copa de vino a los labios, da un sorbo y continua — genial, no te preocupes, me hare cargo aquí te espero — dice finalizando la llamada, me observa un momento y dice— mi acompañante demorara un poco más — asiento y cuando estoy por salir me detiene.
— ¿Nisha? — Me giro lentamente y susurra — ¿Acaso sabes quién soy? hace una pausa observándome con detenimiento — o mejor aún, ¿quién es el dueño de este lugar? — lo veo extrañada, frunzo el ceño y respondo.
— Sí, lo se — él sonríe de lado y pregunta con sorna.
— ¿Estas segura? — esta vez dudo un momento y le respondo.
— ¿Pit? — su sonrisa se hace más amplia.
— Pregúntale quien es Dark, dile que lo llame y le informe que estoy aquí por favor —desvía su mirada a la copa y continua— por cierto excelente elección de vino — asiento y le pregunto.
— ¿Alguna otra cosa señor, digo Griffin? — el me ve sonríe y responde con picardía.
— No, por el momento estoy bien — asiento y salgo aún más nerviosa que cuando entre.
Camino hasta la cocina y entro al despacho, donde Pit tiene otra lista de pedidos en la mano.
— ¿Qué pasa Nisha? —pregunta en cuanto ve mi cara.
— ¿Quién es Dark? — pregunto, lo que pasa a continuación me alarma.
La lista cae de sus manos y el color en su rostro se esfuma por completo, abre los ojos como platos y dice en apenas un susurro.
— ¿Dónde has escuchado ese nombre? — dudo un momento.
— Griffin me lo ha dicho —sus ojos se abren aún más, si es que eso es posible y me responde.
— ¿Cómo le has dicho? — dudo un momento y le respondo
— ¿Griffin? — el parpadea perplejo.
— ¿qué te ha dicho?...—
No entiendo la reacción ni nada de lo que está pasando pero no demoro mucho en responder.
— Que quería que lo llamaras — digo haciendo una pausa y continuo— al tal Dark y que le dijeras que estaba aquí — pensé que su rostro había perdido todo el color cuando mencione el nombre.
Pero después de esto es claro que esta por desmayarse, sin decir nada levanta el auricular del teléfono sobre la mesa y marca una tecla, es un número directo
— Buenas noches — dice en apenas un susurro — señor, Griffin está aquí y me pidió que lo llamara — después de un momento finaliza la llamada y me ve con terror, se levanta.
— Dile a todo el personal que debemos apurarnos con los pedidos, no aceptes la entrada de nadie más y si es posible apura a los comensales — hace una pausa y prosigue— no, diles que hay una fuga de gas y que deben irse— su reacción me pone aún más en alerta y le espeto nerviosa
— Pit, ¿qué sucede? — el me ve nervioso y responde.
— Es una reunión entre los grandes mientras menos personas haya aquí mejor te lo encargo, ahora vete…— dice fijando sus ojos sobre la mesa.
Suspiro y sin comprender nada salgo de la oficina, alcanzo a Mike que está entrando con un pedido y le cuento rápidamente lo que está pasando, su reacción es igual a la de Pit, cosa que me alarma aún más, se gira hacia el personal en la cocina y grita.
— ¡SEÑORES DARK VENDRA, ARREGLEN TODO! — la reacción en todos es similar a la de Pit.
Pálidos rostros se miran entre sí para luego reaccionar y comenzar a trabajar de manera rápida y nerviosa, Mike se gira hacia a mí y susurra.
— Linda ayúdame con esto ¿qué te dijo Pit, fuga de gas? — asiento sorprendida y el responde.
— Bien, hagamos esto y roguemos porque esta noche no termine con una carnicería — se gira y sale de la cocina dejándome confundida y perpleja.
Últimos capítulos
#37 Capítulo 37 Los sentimientos de Claus
Última actualización: 6/18/2026#36 Capítulo 36 Un plan que sale mal
Última actualización: 6/18/2026#35 Capítulo 35 Una noche casi perfecta
Última actualización: 6/18/2026#34 Capítulo 34 Las locas ideas de Claus
Última actualización: 6/18/2026#33 Capítulo 33 El plan de Nisha
Última actualización: 6/18/2026#32 Capítulo 32 El mensaje
Última actualización: 6/18/2026#31 Capítulo 31 La pelea
Última actualización: 6/18/2026#30 Capítulo 30 Celos
Última actualización: 6/18/2026#29 Capítulo 29 Una decisión complicada
Última actualización: 6/18/2026#28 Capítulo 28 Experimentos
Última actualización: 6/18/2026
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El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
De la Ruptura a la Felicidad
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.












