NovelaGO
La aprendiz del Magnate

La aprendiz del Magnate

Maye Lyn V · Completado · 219.6k Palabras

624
Tendencia
307k
Vistas
28.4k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Se detiene frente a mí otra vez, mi voz se apaga.
—Es bueno, te haré una oferta —me dice y hace una pausa que me mata.
—¿Oferta? —pregunto y mi voz sale débil, confundida.
—Sí, si tus bragas no están mojadas, haré el proyecto —responde y sus ojos bajan por mi cuerpo un segundo antes de volver a mi cara.
—No están mojadas —le digo y mi voz tiembla delatándome.
Él ladea la cabeza, una sonrisa lenta, peligrosa, aparece en su cara.

Sienna Belmont anhelaba el poder, pero un rechazo laboral la entrega a Kieran, un magnate que la convierte en su asistente... y en su juego más perverso.

Bajo su dominio, intercambia libros por encaje, libertad por sumisión, mientras el lujo y los castigos la envuelven. Pero cuando otros hombres la desean, los celos de Kieran incendian su obsesión: azotes, ataduras y una humillación que la fractura frente al espejo. Criticada por su madre y acosada por su pasado, Sienna oscila entre la nostalgia de su vida anterior y el vértigo de placer en su rendición.

¿Hasta qué límites cruzará por su Amo? ¿O el collar que la marca es solo el inicio de su pérdida?

Capítulo 1

POV SIENNA

Estoy parada frente a una sala llena de gente que parece saber exactamente lo que hace con su vida, y yo, bueno, yo solo trato de no desmayarme.

Es mi primer día en el programa Aether Ascent, y se supone que debo presentar mi proyecto a los ejecutivos de la empresa, incluido él.

Kieran Blackwood.

Lo vi entrar hace unos minutos, y desde ese instante mi corazón empezó a golpearme el pecho como si quisiera escapar.

No estaba lista para esto.

Lo había visto en revistas, en esas ruedas de prensa grabadas que pasan en las noticias, pero en persona es otra cosa.

Mucho más guapo, más real, más… no sé, peligroso, supongo. Su cabello castaño oscuro está un poco desordenado, pero de esa forma que parece hecha a propósito, y tiene esas líneas grises en las sienes que lo hacen ver como alguien que ha vivido cosas que yo ni siquiera puedo imaginar. Es alto, más de lo que esperaba, y hay algo en cómo se mueve, como si el aire a su alrededor se apartara para dejarlo pasar.

Me odio por notarlo tanto.

Estoy sosteniendo mis notas, un montón de papeles arrugados que he estado repasando toda la semana, y mis manos no paran de temblar. La sala está llena de becarios como yo, pero también hay hombres y mujeres mayores, todos con esa expresión de saberlo todo, sentados en una mesa larga que parece sacada de una película. Kieran está al fondo, en el centro, y cuando sus ojos se posan en mí por primera vez, siento que me quedo sin aire. Son grises, fríos, como si pudieran ver a través de mí, y no sé por qué, pero me hacen querer esconderme. Trago saliva y miro mis notas, tratando de recordar cómo empezar, pero mi cabeza está en blanco. Completamente en blanco.

—Eh… hola —digo, y mi voz sale más aguda de lo normal, como si fuera una niña pequeña. Genial, Sienna, muy profesional—. Me llamo Sienna Belmont, y, eh, voy a… voy a hablarles sobre mi proyecto.

Quiero morirme. Levanto la vista un segundo y ahí está él, mirándome. No está sonriendo, no está frunciendo el ceño, solo me observa, y es peor que si me estuviera juzgando abiertamente. Siento que me desnuda con la mirada, pero no en el buen sentido, o tal vez sí, no sé, es confuso. Mi cara se calienta, y sé que estoy roja como tomate. Bajo la vista otra vez y trato de concentrarme en las palabras garabateadas en mi hoja.

—Es sobre… sobre cómo las minas afectan a las comunidades, o sea, no solo el medioambiente, sino las personas que viven ahí. Yo… eh… hice un mapa, un mapa de una aldea que… que fue desplazada por una de las operaciones de Aether en… en el norte.

Balbuceo tanto que apenas entiendo lo que estoy diciendo. Miro el proyector donde mi mapa está en la pantalla, una cosa torpe que dibujé a mano y luego escaneé porque no sé usar esos programas sofisticados que todos parecen dominar aquí. Es un desastre de líneas y colores, pero significa algo para mí. Intento explicarlo, pero cada vez que levanto la cabeza, esos ojos grises están ahí, clavados en mí, y mi lengua se enreda más.

¿Es que se me ha olvidado cómo demonios hablar?

—Entonces, lo que pensé fue… fue que podíamos hacer algo, eh, algo como… corredores, corredores culturales, para que la gente no pierda sus tradiciones, porque cuando los mueven, ellos… ellos pierden todo, ¿saben? Y no es solo casas, es… es su vida.

Me detengo porque mi voz se quiebra, y siento un nudo en la garganta. ¿Por qué estoy tan nerviosa? No es solo por la presentación, es él. Kieran. Cada vez que lo miro, aunque sea de reojo, siento que me está desarmando, como si supiera cosas de mí que ni yo misma sé. Es ridículo. Un hombre como él, el hombre más rico del país, dueño de todo esto, ¿por qué me miraría así? No soy nadie. Solo una chica de 24 años que apenas terminó la carrera en geografía humana y que entró aquí por pura suerte. O eso creo.

—Eh… perdón, yo… —me río, pero suena más como un jadeo nervioso—. No estoy muy buena con las palabras hoy, supongo.

Alguien en la sala suelta una risita, y quiero que me trague la tierra. Miro a Kieran otra vez, esperando que apartase la vista, que se aburra de mí, pero no. Sigue ahí, con la cabeza un poco ladeada, como si estuviera estudiándome. Sus manos están cruzadas sobre la mesa, y noto una cicatriz fina en su mandíbula que no había visto en las fotos. Es tan guapo que duele mirarlo, pero también me da rabia admitirlo. No quiero que me importe cómo se ve. Es mi jefe, o algo así, y además es un idiota, ¿no? Eso dicen todos. Arrogante, mandón, alguien que usa a la gente y la desecha. Pero ahora mismo no parece eso. Parece… no sé, diferente.

—Sigo —murmuro, y miro mis notas como si fueran mi salvavidas—. Entonces, estos corredores serían como… como puentes, pero no físicos, sino… eh, culturales. La idea es que las comunidades puedan seguir haciendo sus rituales, sus cosas, aunque estén en otro lugar. Porque si no, es como si los borráramos, ¿no?

Estoy balbuceando otra vez, y mi voz sube y baja sin control. Siento que todos me están juzgando, pero lo peor es él. Cada palabra que digo parece estrellarse contra esa mirada suya, y no sé si me está tomando en serio o si solo está esperando que termine de hacer el ridículo. Me paso una mano por el pelo, ese desastre rojizo que no logré domar esta mañana, y trato de respirar hondo. No funciona. Mi corazón va demasiado rápido.

—Y… y pensé que Aether podría, no sé, invertir en esto, porque no es solo bueno para la gente, también… también es bueno para la empresa, ¿no? Como imagen, digo. La gente odia las minas, y si hacemos algo así, tal vez… tal vez no nos odien tanto.

Me detengo porque no sé qué más decir. El silencio en la sala es tan pesado que siento que me aplasta. Miro al frente, evitando sus ojos, pero los siento igual. Es como si me estuvieran tocando, aunque sé que es imposible. Levanto la vista por un segundo, y ahí está, todavía mirándome, con esa expresión que no puedo descifrar. ¿Qué está pensando? ¿Que soy una idiota? ¿Que no pertenezco aquí? Probablemente. Una chica como yo, con mi ropa prestada y mis ideas raras, no tiene nada que hacer frente a alguien como Kieran Blackwood. Él vive en otro mundo, uno donde la gente como yo ni siquiera aparece en el radar.

—Eh… eso es todo, creo —digo, y mi voz se apaga al final. Bajo las manos con las notas y me quedo ahí, parada como una tonta, esperando que alguien diga algo. Nadie lo hace. El silencio se alarga, y siento que mi cara arde tanto que podría incendiar la sala. Quiero correr, esconderme en mi apartamento con mis libros y mis flores secas, olvidarme de que alguna vez pensé que podía hacer esto.

Entonces él se mueve. Kieran se inclina hacia adelante, solo un poco, y su voz penetra debajo de mi piel.

—No funciona —dice, y mi estómago se hunde—. En el terreno, quiero decir. Esos corredores no se sostienen con la logística que tenemos ahora.

Quiero morirme. Literalmente morirme. Pero antes de que pueda derrumbarme del todo, él sigue hablando.

—Sin embargo, la idea… eso sí me interesa. Quédate después.

Mi cabeza se levanta tan rápido que casi me mareo. ¿Qué? Lo miro, y sus ojos están todavía en mí, pero ahora hay algo más ahí, algo que no entiendo. No es burla, no es lástima. Es… curiosidad, tal vez. O algo peor. Mi boca se abre, pero no sale nada, solo un sonido raro, como un chillido que me hace querer taparme la cara con las manos. Él no dice más, solo se recuesta en su silla y hace un gesto con la mano para que el siguiente becario empiece.

Me quedo congelada un segundo antes de volver a mi asiento, mis piernas temblando tanto que casi tropiezo con una silla. Me siento y miro mis manos, tratando de entender qué acaba de pasar. Me dijo que me quedara después. ¿Para qué? ¿Para despedirme? ¿Para reírse de mí en privado? No tiene sentido. Un hombre como él, con todo ese poder, esa cara, esa vida, no se fija en alguien como yo. Es imposible. Me lo repito una y otra vez mientras el siguiente chico empieza a hablar, pero no puedo sacarme esa mirada de la cabeza. Me desnudó con los ojos, estoy segura, aunque sé que no puede ser verdad. Es solo mi imaginación, mi nerviosismo jugando conmigo.

Pero entonces, ¿por qué siento que algo cambió? ¿Por qué mi piel sigue erizada, como si él todavía me estuviera mirando? Giro la cabeza un poco, solo un poquito, y lo veo. No me está mirando ahora, está escuchando al otro becario, pero hay una curva leve en su boca, como si supiera algo que yo no. Y eso me asusta más que cualquier cosa que haya dicho.

No sé qué hacer. La presentación terminó, pero siento que esto apenas empieza, y no estoy lista. No estoy lista para él.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

690.4k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1.2m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

556.2k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

937.2k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

985.8k Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.8m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

638.3k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

971.1k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.9m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

530.6k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.