NovelaGO
La aprendiz del Magnate

La aprendiz del Magnate

Maye Lyn V · Completado · 219.6k Palabras

624
Tendencia
316.5k
Vistas
28.6k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Se detiene frente a mí otra vez, mi voz se apaga.
—Es bueno, te haré una oferta —me dice y hace una pausa que me mata.
—¿Oferta? —pregunto y mi voz sale débil, confundida.
—Sí, si tus bragas no están mojadas, haré el proyecto —responde y sus ojos bajan por mi cuerpo un segundo antes de volver a mi cara.
—No están mojadas —le digo y mi voz tiembla delatándome.
Él ladea la cabeza, una sonrisa lenta, peligrosa, aparece en su cara.

Sienna Belmont anhelaba el poder, pero un rechazo laboral la entrega a Kieran, un magnate que la convierte en su asistente... y en su juego más perverso.

Bajo su dominio, intercambia libros por encaje, libertad por sumisión, mientras el lujo y los castigos la envuelven. Pero cuando otros hombres la desean, los celos de Kieran incendian su obsesión: azotes, ataduras y una humillación que la fractura frente al espejo. Criticada por su madre y acosada por su pasado, Sienna oscila entre la nostalgia de su vida anterior y el vértigo de placer en su rendición.

¿Hasta qué límites cruzará por su Amo? ¿O el collar que la marca es solo el inicio de su pérdida?

Capítulo 1

POV SIENNA

Estoy parada frente a una sala llena de gente que parece saber exactamente lo que hace con su vida, y yo, bueno, yo solo trato de no desmayarme.

Es mi primer día en el programa Aether Ascent, y se supone que debo presentar mi proyecto a los ejecutivos de la empresa, incluido él.

Kieran Blackwood.

Lo vi entrar hace unos minutos, y desde ese instante mi corazón empezó a golpearme el pecho como si quisiera escapar.

No estaba lista para esto.

Lo había visto en revistas, en esas ruedas de prensa grabadas que pasan en las noticias, pero en persona es otra cosa.

Mucho más guapo, más real, más… no sé, peligroso, supongo. Su cabello castaño oscuro está un poco desordenado, pero de esa forma que parece hecha a propósito, y tiene esas líneas grises en las sienes que lo hacen ver como alguien que ha vivido cosas que yo ni siquiera puedo imaginar. Es alto, más de lo que esperaba, y hay algo en cómo se mueve, como si el aire a su alrededor se apartara para dejarlo pasar.

Me odio por notarlo tanto.

Estoy sosteniendo mis notas, un montón de papeles arrugados que he estado repasando toda la semana, y mis manos no paran de temblar. La sala está llena de becarios como yo, pero también hay hombres y mujeres mayores, todos con esa expresión de saberlo todo, sentados en una mesa larga que parece sacada de una película. Kieran está al fondo, en el centro, y cuando sus ojos se posan en mí por primera vez, siento que me quedo sin aire. Son grises, fríos, como si pudieran ver a través de mí, y no sé por qué, pero me hacen querer esconderme. Trago saliva y miro mis notas, tratando de recordar cómo empezar, pero mi cabeza está en blanco. Completamente en blanco.

—Eh… hola —digo, y mi voz sale más aguda de lo normal, como si fuera una niña pequeña. Genial, Sienna, muy profesional—. Me llamo Sienna Belmont, y, eh, voy a… voy a hablarles sobre mi proyecto.

Quiero morirme. Levanto la vista un segundo y ahí está él, mirándome. No está sonriendo, no está frunciendo el ceño, solo me observa, y es peor que si me estuviera juzgando abiertamente. Siento que me desnuda con la mirada, pero no en el buen sentido, o tal vez sí, no sé, es confuso. Mi cara se calienta, y sé que estoy roja como tomate. Bajo la vista otra vez y trato de concentrarme en las palabras garabateadas en mi hoja.

—Es sobre… sobre cómo las minas afectan a las comunidades, o sea, no solo el medioambiente, sino las personas que viven ahí. Yo… eh… hice un mapa, un mapa de una aldea que… que fue desplazada por una de las operaciones de Aether en… en el norte.

Balbuceo tanto que apenas entiendo lo que estoy diciendo. Miro el proyector donde mi mapa está en la pantalla, una cosa torpe que dibujé a mano y luego escaneé porque no sé usar esos programas sofisticados que todos parecen dominar aquí. Es un desastre de líneas y colores, pero significa algo para mí. Intento explicarlo, pero cada vez que levanto la cabeza, esos ojos grises están ahí, clavados en mí, y mi lengua se enreda más.

¿Es que se me ha olvidado cómo demonios hablar?

—Entonces, lo que pensé fue… fue que podíamos hacer algo, eh, algo como… corredores, corredores culturales, para que la gente no pierda sus tradiciones, porque cuando los mueven, ellos… ellos pierden todo, ¿saben? Y no es solo casas, es… es su vida.

Me detengo porque mi voz se quiebra, y siento un nudo en la garganta. ¿Por qué estoy tan nerviosa? No es solo por la presentación, es él. Kieran. Cada vez que lo miro, aunque sea de reojo, siento que me está desarmando, como si supiera cosas de mí que ni yo misma sé. Es ridículo. Un hombre como él, el hombre más rico del país, dueño de todo esto, ¿por qué me miraría así? No soy nadie. Solo una chica de 24 años que apenas terminó la carrera en geografía humana y que entró aquí por pura suerte. O eso creo.

—Eh… perdón, yo… —me río, pero suena más como un jadeo nervioso—. No estoy muy buena con las palabras hoy, supongo.

Alguien en la sala suelta una risita, y quiero que me trague la tierra. Miro a Kieran otra vez, esperando que apartase la vista, que se aburra de mí, pero no. Sigue ahí, con la cabeza un poco ladeada, como si estuviera estudiándome. Sus manos están cruzadas sobre la mesa, y noto una cicatriz fina en su mandíbula que no había visto en las fotos. Es tan guapo que duele mirarlo, pero también me da rabia admitirlo. No quiero que me importe cómo se ve. Es mi jefe, o algo así, y además es un idiota, ¿no? Eso dicen todos. Arrogante, mandón, alguien que usa a la gente y la desecha. Pero ahora mismo no parece eso. Parece… no sé, diferente.

—Sigo —murmuro, y miro mis notas como si fueran mi salvavidas—. Entonces, estos corredores serían como… como puentes, pero no físicos, sino… eh, culturales. La idea es que las comunidades puedan seguir haciendo sus rituales, sus cosas, aunque estén en otro lugar. Porque si no, es como si los borráramos, ¿no?

Estoy balbuceando otra vez, y mi voz sube y baja sin control. Siento que todos me están juzgando, pero lo peor es él. Cada palabra que digo parece estrellarse contra esa mirada suya, y no sé si me está tomando en serio o si solo está esperando que termine de hacer el ridículo. Me paso una mano por el pelo, ese desastre rojizo que no logré domar esta mañana, y trato de respirar hondo. No funciona. Mi corazón va demasiado rápido.

—Y… y pensé que Aether podría, no sé, invertir en esto, porque no es solo bueno para la gente, también… también es bueno para la empresa, ¿no? Como imagen, digo. La gente odia las minas, y si hacemos algo así, tal vez… tal vez no nos odien tanto.

Me detengo porque no sé qué más decir. El silencio en la sala es tan pesado que siento que me aplasta. Miro al frente, evitando sus ojos, pero los siento igual. Es como si me estuvieran tocando, aunque sé que es imposible. Levanto la vista por un segundo, y ahí está, todavía mirándome, con esa expresión que no puedo descifrar. ¿Qué está pensando? ¿Que soy una idiota? ¿Que no pertenezco aquí? Probablemente. Una chica como yo, con mi ropa prestada y mis ideas raras, no tiene nada que hacer frente a alguien como Kieran Blackwood. Él vive en otro mundo, uno donde la gente como yo ni siquiera aparece en el radar.

—Eh… eso es todo, creo —digo, y mi voz se apaga al final. Bajo las manos con las notas y me quedo ahí, parada como una tonta, esperando que alguien diga algo. Nadie lo hace. El silencio se alarga, y siento que mi cara arde tanto que podría incendiar la sala. Quiero correr, esconderme en mi apartamento con mis libros y mis flores secas, olvidarme de que alguna vez pensé que podía hacer esto.

Entonces él se mueve. Kieran se inclina hacia adelante, solo un poco, y su voz penetra debajo de mi piel.

—No funciona —dice, y mi estómago se hunde—. En el terreno, quiero decir. Esos corredores no se sostienen con la logística que tenemos ahora.

Quiero morirme. Literalmente morirme. Pero antes de que pueda derrumbarme del todo, él sigue hablando.

—Sin embargo, la idea… eso sí me interesa. Quédate después.

Mi cabeza se levanta tan rápido que casi me mareo. ¿Qué? Lo miro, y sus ojos están todavía en mí, pero ahora hay algo más ahí, algo que no entiendo. No es burla, no es lástima. Es… curiosidad, tal vez. O algo peor. Mi boca se abre, pero no sale nada, solo un sonido raro, como un chillido que me hace querer taparme la cara con las manos. Él no dice más, solo se recuesta en su silla y hace un gesto con la mano para que el siguiente becario empiece.

Me quedo congelada un segundo antes de volver a mi asiento, mis piernas temblando tanto que casi tropiezo con una silla. Me siento y miro mis manos, tratando de entender qué acaba de pasar. Me dijo que me quedara después. ¿Para qué? ¿Para despedirme? ¿Para reírse de mí en privado? No tiene sentido. Un hombre como él, con todo ese poder, esa cara, esa vida, no se fija en alguien como yo. Es imposible. Me lo repito una y otra vez mientras el siguiente chico empieza a hablar, pero no puedo sacarme esa mirada de la cabeza. Me desnudó con los ojos, estoy segura, aunque sé que no puede ser verdad. Es solo mi imaginación, mi nerviosismo jugando conmigo.

Pero entonces, ¿por qué siento que algo cambió? ¿Por qué mi piel sigue erizada, como si él todavía me estuviera mirando? Giro la cabeza un poco, solo un poquito, y lo veo. No me está mirando ahora, está escuchando al otro becario, pero hay una curva leve en su boca, como si supiera algo que yo no. Y eso me asusta más que cualquier cosa que haya dicho.

No sé qué hacer. La presentación terminó, pero siento que esto apenas empieza, y no estoy lista. No estoy lista para él.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

718.7k Vistas · Completado · Lily
En la fiesta de cumpleaños de mi padre bastardo, mi hermana Emily me drogó—y peor aún, planeaba que su novio me agrediera. Mientras la sustancia recorría mis venas, el deseo comenzó a abrumar mi mente racional. Pero en ese momento de vulnerabilidad, mi esposo por contrato me salvó. Me encontré ardiendo solo por él. Lo que comenzó como su intento de ayudarme a superar los efectos de la droga se convirtió en una noche de intimidad cruda y apasionada que rompió todas las barreras que habíamos construido cuidadosamente. En sus brazos, descubrí un hambre que nunca supe que existía, y él me reclamó con una intensidad posesiva que nos dejó a ambos sin aliento...

Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.

Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.

Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.

Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.

Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.

¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
LA AMANTE

LA AMANTE

3.7k Vistas · En curso · yoriespi03
Arianna Lennox es una joven mujer de 27 años, independiente, resiliente, dedicada a lo que le gusta, ganando dinero y fama por eso. Su piel canela más su cabello largo, oscuro y ondulado son el marco perfecto para sus grandes ojos color verde aceituna, con su bien cuidado cuerpo curvilíneo está decidida a vivir su vida bajo sus propios términos, en el aspecto romántico ha tenido altibajos en sus dos relaciones importantes, por lo que, con la madurez que la caracteriza decide vivir libremente su sexualidad.
Un día cualquiera se encuentra con Zachary Harrison, un hombre de 30 años, ojos azules, alto, cuerpo atlético y sumamente atractivo. Se autodefine, seductor, alma libre y sin ataduras, pero su descaro llega al punto máximo cada vez que se presenta como un hombre felizmente casado, que no está dispuesto a dejar a su esposa, pero que tampoco se priva de disfrutar el placer de una eventual compañía femenina.
Arianna no cumple con los estándares femeninos de Zachary, no obstante, la actitud de ella en su primer encuentro íntimo, lo impacta, lo impresiona y tratando de descartar las razones que lo llevan a buscarla una segunda vez, logra volver a verla, incluso propicia una convivencia temporal solo para “sacarla de su mente”.
Arianna siente que está en peligro de enamorarse y decide poner distancia entre los dos, Zachary intenta seguir sin ella, pero le resulta imposible, sin embargo, para recuperarla hay algo que él debe confesarle y puede que su revelación la aleje para siempre.
El juego de elegir Luna

El juego de elegir Luna

28.6k Vistas · Completado · Jane Above Story
Piper renunció a su sueño y trabajó como camarera para criar al bebé abandonado de su hermana. Se encontró con su príncipe ex, Nicholas, en el loco juego de elección de Luna.

—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.

—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.

—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN

EL AROMA DE LA TRAICCIÓN

4.1k Vistas · En curso · UNIDAD DE PERITOS JUDICIALES
EL AROMA DE LA TRAICIÓN

Renata Solano lo tiene todo.

Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.

Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.

Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.

Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.

Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.

Está a su lado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario

Sobornando la Venganza del Multimillonario

2.4m Vistas · Completado · Tatienne Richard
Liesl McGrath es una artista en ascenso, pero durante ocho años se enfoca en su esposo como una pareja devota, ajustando su vida y su carrera para que él logre su objetivo de convertirse en CEO antes de los treinta.

Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.

Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.

Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.

Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Reclamada por El Multimillonario

Reclamada por El Multimillonario

455.7k Vistas · En curso · Khey Coco
—Fírmalo.
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa

El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa

13.2k Vistas · Completado · Adrienne Loftin
Los ojos de Wyatt se encontraron con los míos, y juro que los vi brillar en oro durante un breve momento. Sin embargo, la luz del sol entraba por la ventana con fuerza, así que probablemente fue solo un truco de luz.


Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.

Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...


Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.


Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
La Cuarta Vida de la Omega

La Cuarta Vida de la Omega

2k Vistas · En curso · Angeline
Su mayor enemigo y peor pesadilla, sin embargo, podría convertirse en su única oportunidad de venganza.

El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.

Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.

Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.

Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.

Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.

Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.

La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.3m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Notas de Colisión

Notas de Colisión

6.7k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
A doscientos kilómetros por hora, un milímetro de error es la diferencia entre la gloria y un ataúd de metal.
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Guerreros de la luna azul

Guerreros de la luna azul

7.1k Vistas · Completado · Reanne Michelle
Lelanna es una joven guerrera en entrenamiento para su manada de lobos, la Luna Azul. Tratando de ocultar sus sentimientos por su amigo cercano y futuro Alfa, Lelanna intenta seguir adelante con el apoyo de sus amigos y un apuesto desconocido que entra repentinamente en su vida. Pero el mundo amoroso y feliz de Lelanna pronto se desmorona cuando descubre que tiene enemigos que buscan destruirla a ella y a los que más ama. Nuestra joven guerrera debe enfrentar el miedo, la pérdida, el valor y la misericordia. Lelanna muestra su verdadera valentía, determinación y hasta dónde llega su amor mientras se propone acabar con cada uno de sus enemigos con las habilidades más mortales de una verdadera guerrera.
EL PRECIO DE TU AMOR

EL PRECIO DE TU AMOR

39.1k Vistas · Completado · Maria Pulido
A sus 29 años, Andrew White era un importante cirujano asociado del hospital de Durango, con una carrera envidiable para cualquier hombre. Dinero, mujeres y una familia perfecta.
Han pasado 6 largos años desde que Anaelise dejó Durango, y esos mismos en que jamás pudo superarla.
Muy preocupado por el alejamiento que Andrew está profesando sobre su familia, su padre, Jarol White, interviene en su vida involucrando a una chica que parece inofensiva. Jarol hace un trato ofreciéndole dinero para poder seguir con sus pasantías en medicina, y ante la desesperación, Natali, sucumbe a negociar con el hombre mayor, decidida a utilizar todos sus encantos para que Andrew se olvide de su pasado.
¿Cuánto le costará a Natali el amor de Andrew? Y ¿cuál será el precio de su amor?