
La hija abandonada del CEO
linetfresno · Completado · 101.6k Palabras
Introducción
"Esto será sólo por un tiempo" una promesa que Brooke espera cumplirle a su pequeña Hope.
Años más tarde, Brooke regresa para vengarse de la familia Robinson y recuperar a su hija.
¿Logrará vengarse de Esteban, el hombre que tanto amó? ¿Podrá recuperar el cariño de su propia hija?
Una decisión equivocada, una promesa y una venganza son los hilos que tejerán esta historia.
Capítulo 1
Por más que lo estuviese intentando, Brooke no era capaz de perdonarse por lo que estaba a punto de hacer. Se encontraba justo a la entrada, justo en el porche de Esteban Robinson, llevaba ahí ya varios minutos mirando a su pequeña bebé que cargaba en brazos, apenas dos meses tenía, no había tenido tiempo a vivir nada y ya estaba a punto de ser dejada como una huérfana en la puerta de una casa. “¿Qué tipo de persona soy?”, se preguntaba Brooke una y otra vez, “¿Qué tipo de madre estaría dispuesta a abandonar a su bebé siendo tan pequeña?”.
Por más que se hubiera pasado los días anteriores auto convenciéndose de que era lo mejor para su hija, ahora ya no le parecía una buena opción en lo absoluto. Las lágrimas corrían por sus mejillas como cascadas, no era capaz de frenarlas, sentía que le estaban arrancando una parte de ella, que estaba a punto de cometer una atrocidad pero, no era capaz de mantener a su propia hija y no iba a permitir que se muriera de hambre, no bajo su cuidado.
“Esto solo será por un tiempo, un tiempo prudencial, solo hasta que logre conseguir un trabajo estable con el que pueda mantener a mi pequeña, hasta que pueda darle la vida que se merece”, este pensamiento era el único capaz de ofrecerle un poco de aliento, así que se aferró a él para dejar a la bebé sobre la manta que había colocado en aquella cesta sobre el suelo, tocó el timbre de la puerta y, rápidamente, se escondió detrás de los arbustos que adornaban los laterales de la entrada a la mansión.
Para su suerte, se había hecho muy buena amiga de los trabajadores en el tiempo que estuvo viviendo ahí con Esteban, el padre de esa bebé, eso le facilitó mucho las cosas, solo tuvo que hacer una llamada para garantizar su entrada a la propiedad a pesar del sistema de seguridad tan estricto que había ahí, al contar su historia, sus antiguos amigos de la mansión le brindaron su ayuda sin pensárselo dos veces.
Hacia casi un año que no veía a Esteban, ni sabía nada de él así que, estar ese día ahí en la que por un tiempo fue su casa, la incomodaba demasiado, la hacía recordar los momentos que vivió en ese lugar y eso no la ayudaba en lo absoluto.
¿Hubiera sido más sencillo hablar con él directamente y pedirle que cuidara a su propia hija por un tiempo hasta que ella pudiera hacerlo? Sí, por supuesto, pero él ni siquiera sabía que hacía solo dos meses se había convertido en padre, eso sin mencionar que desde el día en el que Brooke recogió sus cosas sin previo aviso él ni siquiera intentó contactarla, no le interesó saber qué había sucedido para que de repente ella decidiera terminar una relación que marchaba a la perfección.
En palabras mucho más resumidas, él no era más que un patán, era idéntico a su madre aunque por mucho tiempo se hubiese esforzado por aparentar lo contrario, eran dos ramas de un mismo árbol podrido hasta la médula y, aún así, aunque no le gustara ni un poco tenía que dejar a su bebé con ellos, era la única opción que tenía.
Mientras esperaba a que abrieran la dichosa puerta, ella le daba vueltas al asunto una y otra vez, pensando por enésima si habría alguna otra solución que se le estuviera escapando, sabía perfectamente bien que no la había pero tenía que intentarlo al menos, esta acción era la más dolorosa que había tenido que hacer en toda su vida, cada segundo más que pasaba era un segundo más que la desgarraba por dentro, estuvo a punto de cargarla y correr lejos de ahí a toda velocidad cuando el crujido de la madera moviéndose resonó bulliciosamente en el silencio de la propiedad.
El mayordomo, un señor sumamente dulce al que Brooke conocía muy bien, salió desde detrás de la puerta principal. Ella fue testigo de su cara de sorpresa cuando se encontró delante de sus ojos a la bebé en el suelo. No le tomó mucho tiempo notar el papel que se encontraba enganchado de la manta por un imperdible. Brooke se había tomado mucho tiempo para seleccionar cuidadosamente las palabras que escribiría en esa nota, nadie podía saber que ella era la madre, temía que si la abuela de la pequeña se enteraba, la enviaría a algún orfanato o algo por el estilo.
“Mi nombre es Hope, soy hija de Esteban, mi mamá me dejó aquí en contra de su voluntad porque por mucho que le duela, no tiene los recursos necesarios para mantenerme, ella me dijo que tú serás un excelente papá y que nos llevaremos muy bien.” Esas fueron las palabras que Brooke dejó plasmadas en la nota mientras las lágrimas caían sobre el papel a medida que escribía, algo que se podía notar con facilidad debido a los borrones que estas dejaron sobre la tinta.
Por un momento, el mayordomo se quedó ahí parado sin saber qué hacer, la confusión estaba clara en su rostro hasta que la voz de Esteban se escuchó desde dentro del salón.
—Gerardo ¿qué estás haciendo ahí parado? ¿qué ha pasado…? —su voz se detuvo en cuanto sus ojos se encontraron con la pequeña y Gregor, sin decir ni una sola palabra, le extendió la nota. Estuvo leyendo el papel por lo que pareció una eternidad, evidentemente estaba conmocionado, era lógico que no supiera qué hacer. Mientras más pasaba el tiempo, más palidecía, hasta que agachó su cuerpo fuerte y alto y tomó a la bebé en brazos hacia dentro de la mansión— No te quedes ahí congelado Gerardo, cierra la puerta, tenemos muchas cosas que resolver a partir de ahora.
Brooke estaba dividida, por una parte, acababa de sentir un gran alivio, sabía que su hija estaría a salvo hasta que ella fuera en su busca pero, por otro, estaba destrozada, había caído en la cuenta de que esa sería la última vez que vería a su pequeña en una buena temporada, que ya no la tendría más en sus brazos, que no la acurrucaría hasta quedarse dormida, que no escucharía más su peculiar idioma. Estaba hecha pedazos y no sabía cómo saldría del lugar tan oscuro en el que se encontraba, estaba completamente sola. Sentía como si un camión la estuviese aplastando en medio del pecho de la forma más dolorosa que existía en el mundo. Se sentía culpable, impotente por no poder hacer nada más por su propia hija que entregarla a los brazos de las personas que más odiaba, de las personas que quería destruir hasta convertirlas cenizas.
Lo único que sabía y que la mantenía a flote para no perder la cordura era que debía superarse a sí misma lo más pronto posible, solo de ella dependía volver a ver a su bebé y, aunque tuviera miles de obstáculos en medio del camino, aunque le costara trabajo, aunque tuviera que comenzar una y otra vez, sabía que tenía que hacerlo, se lo debía a Hope, se lo debía a ambas, solo así podrían reunirse de nuevo y cumplir la promesa que había hecho casi un año atrás, vengarse, vengarse de todo lo que la familia Robinson le había hecho.
—Sonia Robinson, no tienes ni idea de lo que se te viene encima, te destruiré de la forma más cruel que pueda hacerlo, pagarás por lo que le hiciste a la que pudo ser mi familia, más te vale cuidar tu espalda —dijo Brooke mientras limpiaba con el dorso de su mano las lágrimas que tenía en sus mejillas, a partir de hoy comienza tu fin —dijo; aquellas palabras no sólo estaban llenas de dolor sino de rabia y rencor, y más que palabras serían una promesa que la hermosa mujer cumpliría. Miró la enorme mansión antes de dar la espalda y salió caminando con paso firme.
Últimos capítulos
#77 El fin
Última actualización: 1/24/2025#76 Liberando el alma
Última actualización: 1/24/2025#75 Retomando el curso
Última actualización: 1/24/2025#74 Una mujer, dos hermanos
Última actualización: 1/24/2025#73 La dura verdad
Última actualización: 1/24/2025#72 No todo es como parece
Última actualización: 1/24/2025#71 Un segundo intento
Última actualización: 1/24/2025#70 Una visita de cortesía
Última actualización: 1/24/2025#69 Leña del árbol caído
Última actualización: 1/24/2025#68 Un verdadero monstruo
Última actualización: 1/24/2025
Te podría gustar 😍
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Invisible para su Matón
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
El regreso de la princesa de la mafia
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.












