
Conociendo a mi papá millonario
Sergio Rocha · Completado · 181.7k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Aquella noche de fiesta era todo lo que esperaba que fuera: un completo desastre. Nunca debí aceptar la invitación de Sara quien no me aceptaba mis excusas de siempre para permanecer dentro de mi cueva mirando series o películas en ese popular sitio de streaming, o no, ¡esa noche tuve que decir que si!
Bajo la presión de Sara me puse ese seductor vestido oscuro de femme fatale que ella, mi mejor amiga, me regalo en mi cumpleaños, me coloree los labios de rojo y delinee mis ojos felinos, mi cabello negro lo deje suelto, y para ser sincera, realmente lucia como toda una ardiente cazafortunas esa noche. Salimos a las 9 del departamento, la noche era joven, y después de meses de no salir a ningún sitio, al menos no durante las horas nocturnas, decidí simplemente disfrutar el momento, total, ¿Qué podría salir mal?
Me arrepentí, por supuesto.
A la media noche, en el momento en que todos en aquella descontrolada fiesta ya estaban con los ánimos agitados y en medio del éxtasis que el calor de la bebida entregaba, lo vi llegar, ese hombre alto y guapo de bonito cabello castaño y ojos azules que parecían juiciosos, con un aire arrogante y elegante; Sara me dijo de inmediato que definitivamente era el, el CEO de la empresa para la que estaba realizando su pasantía y que era el tipo mas pesado y arrogante del mundo, casi pude verla correr para evitar que la viera allí.
Sinceramente, no estaba interesada en conocer a nadie, solo quería pasar un buen momento y divertirme, aunque al calor del vino mi temperatura se elevó, y mi timidez habitual pareció haberse desvanecido por completo cuando comencé a bailar sin pudor alguno en medio de la pista de baile. Aquellos ojos azules se clavaron en mí, mirándome de arriba abajo sin reparo, como miran los lobos a su presa, ¿Y que fue lo que hice? Bien, pues me acerque hasta ese hombre elegante de aire arrogante y lo mire fijamente a los ojos mientras bailaba, y el, me tomo bravamente de la cintura con aire dominante para bailar conmigo.
—Me llamo Arlen, Arlen Chadburn y seré tu acompañante esta noche — me dijo con voz de mando, sin darme oportunidad a replica, y aquello fue…excitante.
—Yo soy Ciara, y apellido no hay galán, dejare que me acompañes esta noche — le respondí para luego acariciar su cuello mientras bailábamos.
Entre bebidas y charlas casuales, nos apartamos de todos en aquella fiesta que los amigos ricos de Sara organizaron, ella, se había perdido de mi vista desde hacia un largo rato atrás, y yo deduje que seguramente había cazado algo interesante, así que no la busque. Entre tragos y embriaguez, terminé besando a aquel desconocido de apellido Chadburn quien no dudo en seguirme aquel beso inexperto que estaba dándole, y así, todo subió de tono hasta que perdí la noción de lo que estaba ocurriendo, y entre besos y caricias, me sentí completa, nunca nadie podría haber sospechado que aquella era mi primera vez en todo…incluido aquel primer beso que el alcohol me hizo darle a un completo extraño. La música aturdía mis oídos y mis sentidos, y podría saber que el se hallaba en las mismas condiciones que yo lo estaba, pues lo vi casi caerse un par de ocasiones, entonces, de repente no hubo mas ruido, solo un agradable silencio y la suavidad de unas sabanas…fue allí cuando me perdí por completo.
El sol de esa mañana es de aquellas cosas que jamás olvidare, pues me pego directamente en el rostro haciéndome despertar. Me dolía la cabeza, tanto que pensé que me estallaría, nunca había bebido tanto, es más, nunca había bebido en lo absoluto, mis salidas nocturnas eran a bares donde servían tambien café, y nunca me permití beber, mi padre toda mi vida me dijo lo peligroso que era hacerlo en medio de desconocidos, y, siendo el un grandioso policía, nunca dude de su palabra, pero quizás, aquella noche estaba demasiado estresada por mis fracasos en la universidad, y quise liberarme de todo eso al menos por un rato…y aquella liberación, me costo mucho mas de lo que debía.
Allí, completamente en su traje de Adán, estaba ese apuesto y arrogante hombre, el mismo al que Sara tacho como el CEO para el que trabajaba, y que aseguraba, era un completo déspota insufrible capaz de poner de mal de humor hasta al más santo. Dormía plácidamente, casi como un bebé, y entonces, caí en cuenta de mi propia desnudez, y de la incomodidad que sentía en mi feminidad. Sentí mi rostro arder, y de a poco comencé a recordar lo ocurrido la noche anterior. Salimos de aquella lujosa mansión, subimos a su costoso auto mientras me decía que yo era la chica mas hermosa y ardiente que jamás había visto, y como me había notado desde el momento en que llego y yo solo me reí de ello, llegamos a un alto edificio de departamentos, uno de esos de super lujo en donde solo los millonarios podrían darle el lujo de pagar, el portero nos recibió, y en el elevador comenzamos a besarnos apasionadamente, sentía mi piel ardiendo, y solo quería dormir con aquel hombre tan apuesto y elegante, entramos a un pent-house, el más costoso según en las palabras de ese hombre, y que era de su propiedad, subimos por unas escaleras de mármol nuevamente besándonos hasta llegar a su habitación y entonces…entonces…
Me levante de prisa, busque mi vestido por el suelo hasta encontrarlo junto a mi ropa interior, camine al baño echa un mar de nervios, había perdido mi virginidad con un completo desconocido, estaba tan asustada y nerviosa que realmente no repare en nada mas que los recuerdos de la noche anterior, que me bombardeaban y me hacían sentir vergüenza de mi misma, me mire en el espejo y pude ver mi cabello revuelto, mi maquillaje descolocado, y entonces, lo escuche llamándome.
Mis nervios me traicionaron y salí corriendo de aquel lujoso baño solo para encontrarme con la intensa mirada azul de él, mirada que no aparto de mi en ningún momento.
—Yo, no se…lo siento, no tenia idea de que eras virgen, no quise aprovecharme de ti, realmente, yo tambien bebi de más…
—Me voy a casa, por favor, no me vuelvas a buscar, esto nunca paso — lo interrumpí aferrada a mi bolsa, y caminé a la salida de ese lugar.
—Espera — me tomo del brazo de manera dominante, pero me zafé de su agarre en el acto. — Al menos déjame llevarte, yo, de verdad…lo lamento — me dijo con seriedad.
—No es necesario, déjame irme, como dije, esto nunca paso — le respondí y caminé a la salida.
—No puedes irte, yo…déjame reparar esto, al menos, dime tu apellido, realmente eres una mujer hermosa, nunca vi a alguien como tu antes…déjame saber tu nombre — me dijo casi en una súplica, pero estaba tan molesta conmigo misma, tan defraudada de mí, que tan solo quería salir de allí y olvidarlo todo.
— Lo siento, pero no quiero volver a verte, adiós — dije con determinación, entonces el, corrió hacia su tocador y me dejo aquella tarjeta con su nombre en mi mano.
—Llámame cuando te sientas mejor, estaré esperando a que lo hagas, y a que permitas invitarte a cenar uno de estos días, de verdad lo lamento — nuevamente se disculpó, y yo, tan solo salí de allí con aquella tarjeta en mis manos, soportando miradas juiciosas de personas, y es que, era mas que obvio, yo había caído en la cama de un millonario, como una más, y aquel sentimiento solo me hizo enojarme más conmigo misma.
Cuando llegué a casa, Sara me recibió contándome de su candente noche con un millonario que conoció, ella nunca lo supo, no supo que me acosté con su jefe, yo no se lo dije, en realidad, no se lo dije a nadie. Me encerré en mí habitación a reprocharme a mi misma por mi imprudencia…y tres semanas después, lo supe…estaba embarazada de aquel millonario con quien tuve mi primera vez y yo…jamás me atreví a marcar el numero en aquella tarjeta. Regresé a mi pueblo, le dije a mi padre que cometí un error con un chico de mi universidad y el, por supuesto, durante meses quiso saber el nombre del desgraciado para hacerlo responsable, sin embargo, nunca se lo dije.
Los nueve pasaron y di a luz a un hermoso niño, a mi pequeño Ethan, y su padre millonario nunca supo de su existencia, nunca se lo dije.
Hoy, después de varios años, el destino finalmente me ha alcanzado, y aquellos ojos azules me han vuelto a ver…así como han visto a aquel niño casi idéntico a el a mi lado.
Últimos capítulos
#113 Capítulo 112 Fin.
Última actualización: 1/17/2025#112 Capítulo 111
Última actualización: 1/17/2025#111 Capítulo 110
Última actualización: 1/17/2025#110 Capítulo 109
Última actualización: 1/17/2025#109 Capítulo 108
Última actualización: 1/17/2025#108 Capítulo 107
Última actualización: 1/17/2025#107 Capítulo 106
Última actualización: 1/17/2025#106 Capítulo 105
Última actualización: 1/17/2025#105 Capítulo 104
Última actualización: 1/17/2025#104 Capítulo 103
Última actualización: 1/17/2025
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