
MÁS QUE UN RETO
Génesis Lañon · En curso · 96.9k Palabras
Introducción
Mi padre es un magnate implacable. Siempre ha esperado más de mí… excepto poder.
Para él, yo debía obedecer, no liderar.
Por eso acepté el mayor reto de mi vida: demostrar que soy capaz de dirigir el imperio familiar. Incluso si eso significa trabajar en un proyecto multimillonario con el hombre que más odio.
Liam.El mismo niño que convirtió mi infancia en una pesadilla.
Frío, arrogante y peligrosamente atractivo.
El último hombre con el que elegiría compartir una mesa… o un futuro.
Creí que el odio sería suficiente para mantenerlo a raya.
Me equivoqué.
Porque cuanto más cerca estamos, más se tambalea todo lo que creía seguro.
Y mientras intento no perder el control, empiezo a descubrir algo aún más inquietante:
mi madre —a quien siempre creí muerta— podría estar viva… y observándome.
Liam
Ahora soy socio del imperio Leclerc.
Y sí, trabajo junto a Amara.
Nada de esto es una elección.
Cargo con un secreto que me consume desde hace años:
yo fui responsable de la muerte de su hermano.
Y esa verdad, si sale a la luz, podría destruirnos a ambos.
Por eso estoy aquí.
Por eso acepté trabajar con la mujer que tiene todas las razones para odiarme.
Ya no es la niña indefensa que recuerdo.
Es fuerte, inteligente… y peligrosamente capaz de desarmarme.
El problema es que el odio nunca fue lo único entre nosotros.
Y ahora, esa tensión que fingimos ignorar amenaza con convertirse en algo mucho más oscuro. Mucho más real.
¿Secretos familiares?
¿Amores imposibles?
¿Alianzas frágiles y una traición capaz de derrumbar todo lo que Amara creía saber?
Capítulo 1
Siempre había odiado las reuniones en la sala de juntas. Eran demasiado frías, impersonales.
Las enormes ventanas dejaban entrar la luz del mediodía, pero ni siquiera el sol lograba
calentar la atmósfera de ese lugar. Todo estaba diseñado para intimidar: la mesa de caoba
impecable, las sillas de cuero negro, las pantallas que proyectaban gráficos complejos y, por
supuesto, la mirada de mi padre, que era la peor de todas.
—Amara, ¿tienes algo que añadir? —su voz cortó mis pensamientos como un cuchillo.
Levanté la vista de mis notas, sintiendo cómo las miradas de los ejecutivos se clavaban en
mí. Sabía lo que esperaban. Esperaban que fallara, que titubeara, que mi padre pudiera
reafirmar lo que siempre decía: que yo no estaba lista para ocupar un lugar en la empresa.
Bueno, les demostraré lo contrario.
—Creo que la campaña digital puede manejarse de una manera más dinámica —comencé,
manteniendo mi voz firme—. Si queremos captar a un público más joven, debemos hablar su
idioma, no simplemente adaptar las estrategias de siempre.
Mi padre arqueó una ceja. Siempre hacía eso cuando intentaba ocultar su desaprobación.
—Interesante teoría, Amara —dijo finalmente, con un tono que dejaba claro que no lo era en
absoluto—. Pero lo que necesitamos ahora no son teorías, sino resultados.
Respiré hondo, contando hasta tres en mi mente para no responderle lo que realmente
pensaba. Desde que tenía memoria, mi padre había sido así: duro, exigente, y completamente
incapaz de reconocer un esfuerzo si no venía acompañado de un éxito rotundo.
—Por eso —continuó, con una sonrisa que no alcanzó sus ojos—, he decidido que este
proyecto será un reto para ti. Quiero que lo desarrolles en conjunto con nuestro nuevo socio.
—No necesito de na... —
—El está llegando — me interrumpió dejando claro a todos que mi palabra no tenía validez
alguna
La puerta de la sala se abrió justo entonces. Me giré hacia el sonido, esperando ver a algún
empresario canoso, otro de esos socios que mi padre adoraba por su experiencia y
trayectoria.
Pero no fue eso lo que encontré.
Primero vi los zapatos: unos Oxford negros perfectamente lustrados. Luego subí la mirada
por el traje oscuro, impecable, hasta llegar al rostro del hombre que acababa de entrar.
Era Liam Carter.
Por un momento pensé que mi mente me estaba jugando una mala pasada. ¿Qué demonios
hacía él aquí?
El chico que me había hecho la vida imposible durante toda mi infancia y adolescencia, el
mismo que había puesto tinta en mi vestido favorito en mi fiesta de cumpleaños número
doce, ahora estaba de pie frente a mí, sonriendo como si nada.
Aunque... no era exactamente el mismo. Este Liam era diferente. Había dejado atrás al
adolescente delgado y desgarbado. Ahora era un hombre alto, con una mandíbula marcada,
ojos oscuros y una presencia que llenaba la habitación. El traje negro le sentaba como si
hubiera nacido para usarlo, y su cabello oscuro estaba perfectamente peinado hacia atrás.
—Amara —dijo mi padre, rompiendo el silencio incómodo que se había instalado en la
sala—, te presento a Liam Carter.
Él me miró, y su sonrisa se ensanchó, esa misma sonrisa burlona que usaba cuando planeaba
algo.
—Un gusto verte de nuevo, Amara —dijo con voz profunda y ligeramente burlona.
—Ojalá pudiera decir lo mismo, Liam —respondí antes de poder detenerme.
Algunos ejecutivos se removieron incómodos en sus asientos, pero mi padre parecía disfrutar
el intercambio.
—Sé que ambos tienen un historial —dijo con tono despreocupado—, pero confío en que
podrán dejar eso atrás por el bien de la empresa. Este proyecto será una prueba importante
para ti, Amara. Quiero ver de lo que eres capaz.
Quise gritarle que yo no tenía nada que demostrar, pero sabía que esa sería exactamente la
reacción que esperaba. Así que simplemente asentí, obligándome a mantener la calma.
—Por supuesto, padre. Será un placer trabajar con Liam.
Él arqueó una ceja, sorprendido por mi aparente sumisión, pero no dijo nada.
—Perfecto. Entonces les dejo el resto de la planificación. Pueden empezar ahora mismo.
Cuando la reunión terminó, todos comenzaron a salir de la sala. Me quedé detrás, revisando
mis notas, pero sabía que Liam estaba esperando para hablar conmigo.
—Nunca pensé que trabajaríamos juntos, Amara —dijo finalmente, acercándose.
—Y yo nunca pensé que te dejarían entrar aquí —repliqué, levantando la vista para mirarlo
directamente a los ojos—. ¿Qué hiciste, Liam? ¿Sobornaste a alguien?
Él sonrió, pero esta vez había algo más detrás de su expresión. Un destello de incomodidad,
tal vez.
—Digamos que soy muy persuasivo.
—O muy afortunado.
Me dio un vistazo rápido, como si estuviera evaluando cuánto había cambiado yo también.
No me gustaba la forma en que su mirada parecía desnudarme, como si aún estuviera
tratando de encontrar algo en mí que pudiera usar en mi contra.
—Bueno, será interesante ver si puedes mantenerte a la altura del reto —dijo, dándome una
última sonrisa antes de salir de la sala.
Me quedé allí, respirando hondo, tratando de calmar los nervios que su presencia había
despertado. Esto no iba a ser un reto. Iba a ser una guerra.
De inmediato fui a la oficina de papá, esto no podía estarme pasando. Lo último que
esperaba es que papá trajera a quien me había atormentado la mayor parte de mi vida para
trabajar conmigo en un proyecto.
—Papá tenemos que hablar — dije al abrir la puerta, el solo levantó la vista y sin importarme
su me recibía o no seguí y me senté frente a él
—Dime — se quitó los lentes
—¿Liam? — cuestione —Papá, no pudiste haberlo aceptado después de lo que me hizo,
sabes que lo odio y él a mi. No pienso trabajar con él — dije firme y cruce mis brazos
—Amy — papá me habló, siempre lo decía cuando me quería enseñar algo — Mi fuerte y
ruda Amy — sonrió y yo solo lo miré — ¿Crees que yo no he trabajado con personas
desagradables? ¿Qué muchas veces he querido tirar la toalla? —
—¿Pero Liam papá? — me quejo
—Si, Liam. Debes superar este reto para poder manejar todo esto. Sabes que pronto saldré de
aquí y nuestro imperio tiene que seguir vigente y no confío en nadie más que en ti — baje la
mirada
—No se si pueda resistir las ganas de asesinarlo — papá sonríe
—Hazlo, porque no querrías terminar en la cárcel — suspiro —Además debes mejorar la
relación con él. Ya que es nuestro nuevo socio, estará aquí de largo — maldije
—Esta bien papá — me levante y salí de ahí
Esto era inusual, papá no lo hubiera aceptado aquí, algo estaba pasando y yo lo descubriría.
Hola.
Bienvenidos a mi mundo.
Gracias por leer este capitulo.
No olviden que estoy en redes sociales como Genemua.Libros y en mis historias destacadas encontrarán a los personajes como yo me los imagino.
Espero se puedan pasar por ellas y disfrutar de estos personajes.
Nos leemos despues.
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#87 Capitulo 87 - Epilogo
Última actualización: 4/26/2026#86 Capítulo 86 - Avanzando
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Última actualización: 4/26/2026
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«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.
**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.
Advertencias de activación:
Hable sobre SA
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Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
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Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
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