
¿Perjuicios o Amor? Esposa Forzada
Eclipse Soleil · Completado · 175.0k Palabras
Introducción
¿Qué puede ser más peor que dejar al hombre que amas profundamente por otro que no sientes nada? ¿Existe algo mas cruel, que ser sacrificada y engañada en una red de mentiras por tus propios padres en el bien de su propia codicia?
Esto fue exactamente lo que sintió ella cuando se enteró que debía casarse con quien jamás pensó hacerlo.
Estaba furiosa e indignada que no pensó lo que hacía.
-¡No me quiero casarme! ¡NO ME CASARÉ CONTIGO! -gritó cuando vio al hombre cuya foto le habían mostrado sus padres.
-¿Qué dijiste? -le preguntó con cierta advertencia en su voz.
Ella apretó los dientes y recordó lo que había tenido con su novio. La audacia la atravesó una vez más.
-No me casaría contigo. No puedes obligarme y no lo permitiré. Amo a alguien y no eres tú.
-¿Te pedí que te casaras conmigo?
Capítulo 1
Dicen que el novio quita el vestido de novia, pero en el caso de Carolyn Millers no fue así.
¿¡Se supone que una mujer se debe casar con el hombre que ama profundamente!? No con un desconocido.
¿Qué puede ser más peor que dejar al hombre que amas profundamente por otro que no sientes nada? ¿Existe algo mas cruel, que ser sacrificada y engañada en una red de mentiras por tus propios padres en el bien de su propia codicia?
Furia.
Esto fue exactamente lo que sintió Carolyn cuando se enteró que debía casarse con quien jamás pensó hacerlo.
Estaba furiosa e indignada que no pensó lo que hacía.
El retumbar de tacones en fino suelo de mármol retumbo en todo el pasillo del décimo piso del edificio Crown Investors.
-¡Señorita, le dije que no puede entrar allí! -gritó la secretaria, mientras una silueta pasaba corriendo junto a a su lado con la cabeza inclinada hacia la sala de juntas.
Carolyn estaba muy molesta por la noticia que escuchó esta mañana y tenía prisa por lidiar con eso. Empujó la puerta alta de cristal y se congeló al instante.
Nunca esperó que el hombre que estaba buscando fuera el que encabezará una reunión tan importante y, además, no era un ejecutivo casual conociendo a su gerente como había pensado.
Esta fue una reunión de la junta.
La sangre abandonó el rostro de la estudiante universitaria y estaba entumecida.
-Señorita, dije que no podía pasar-la secretaria se acercó a ella.
La cara y las palmas de las manos de Carolay estaban empapadas de sudor al instante, pero había recorrido un largo camino. Ahora no podía echarse para atrás.
-¡Sr. Harrison! No me quiero casar con usted ¡NO ME CASARÉ CONTIGO! -gritó desde la entrada cuando vio al hombre cuya foto le habían mostrado sus padres.
Era muy guapo, su piel era clara y una cara angulosa, con ojos negros, cejas tupidas, nariz alta y unos labios hermosos que mostraba gracia y belleza incluso con su comportamiento frío. Todos parecían respetarlo al máximo, aunque parecía ser el más joven entre ellos.
La sala de juntas quedó en silencio, todos los ojos fijos en la entrada, donde estaba parada una joven de diecinueve años, su largo cabello rojo sangre con ondas perfectas, cubría una parte de su rostro, mientras bajaba la cabeza.
Lo que sea que le dio el coraje parecía haber huido y la había dejado sola. Empezó a temblar, mientras miraba de soslayo a Aarón Harrison, cuya frialdad podía congelar el mar.
Cuando levantó la cabeza e hizo contacto visual con ella.
Verde profundo contra negro oscuro intimidante.
Su mirada oscura era tan intimidante que Carolyn bajó la mirada.
El hombre al que buscaba era;
Aarón Harrison.
Ella pensó que era uno de los ejecutivos y sus ojos comenzaron a vagar en busca de él, mientras que todos los hombres presentes parecían mayores de veinticuatro años, excepto el que estaba en la cabecera de la mesa.
Era el más joven, pero parecía el más poderoso.
-Jovencita, esta es una reunión de la junta. ¿Estás perdida? -uno de los miembros de la Junta regañó y preguntó, muy molesto por la grosera interrupción cuando estaba dando su informe.
Carolyn perdió el control de su pecho, ya que estaba atenazado por un miedo paralizante. No podía decir más y tampoco podía moverse. La secretaria estaba igualmente asustada y estuvo a punto de tirarla del brazo, pero sus dedos agarraron obstinadamente el dobladillo de su falda hasta la rodilla. Si su intención no se aclaraba en este momento, estaría atrapada en un matrimonio arreglado.
-Lo siento, estaba buscando a Aarón Harrison.
Todavía no podía creer que el hombre que veía en la foto fuera el mismo hombre sentado allí.
La sala de juntas estalló en suaves murmullos. Acaba de llamar al CEO por su nombre ¡Esta chica realmente estaba buscando la muerte!
La mirada oscura de Aarón nunca la dejó, pero sus ojos todavía vagaban como si buscara a una persona inexistente. Si el Ceo era realmente el hombre del que hablaban sus padres, entonces estaba condenada y su programa de pasantías podría verse afectado. La noticia fue tan impactante que no esperó explicaciones y corrió aquí cuando preguntó en la recepción y le dijeron que Aarón estaba aquí.
-¿Lo conoces en persona? - Aarón le preguntó, su semblante era indiferente. Sin embargo, su voz rica y sofisticada la avergonzó y la vez la asustó.
-No, acabo de escuchar su nombre de mis padres y quiero que sepa que no me casaré con él. -La voz de Carolyn era tan baja que, si uno no le prestaba toda su atención, no escucharía nada de lo que dijo, pero Aarón la escuchó y su expresión cambió instantáneamente.
La cabeza de Carolyn aún estaba baja, sus uñas se clavaban en la palma de sus manos para evitar que temblaran.
Aarón la miró con frialdad y miró a sus directores con aire de disculpa. Entendieron la señal y comenzaron a salir de la sala sin atreverse a si quiera protestar. La secretaria fue la última en retroceder torpemente y cerrar la puerta detrás de ella.
Aarón se levantó de su lujoso sillón ejecutivo de cuero negro y se acercó a Carolyn. El golpeteo de sus zapatos, era como tambores en su pecho.
-¿Qué dijiste? -le preguntó con cierta advertencia en su voz.
Carolyn apretó los dientes y recordó lo que había tenido con su novio. La audacia la atravesó una vez más.
-¡Sr. Harrison! No quiero casarme con usted. No me casaría contigo. No puedes obligarme y no lo permitiré. Amo a alguien y no eres tú -hablaba muy rápido como si cualquier pausa fuera a agotar la poca adrenalina que le quedaba.
La mirada de Aarón se volvió penetrante y, aunque no lo estaba mirando ella podía sentirlo. Su olor a colonia varonil era fascinante y su aura intimidante. Podía sentir sus piernas tambalearse cuando él preguntó en un tono burlón.
-¿Te pedí que te casaras conmigo?
Su pregunta la tomó por sorpresa porque, de hecho, él nunca le propuso matrimonio.
Ella nunca lo había visto antes hasta ahora y esta fue la primera vez que se hablaron. Su voz se volvió muy delgada.
-Pero mis padres dijeron que pediste casarte conmigo.
-Así que diles que no quieres casarte conmigo, Carolyn Miller -escupió Aarón con frialdad.
Aarón sabía que esto sucedería si lo intentaba de la manera correcta. Esa fue la razón por la que le dijo a sus padres que lo manejaran. También sabía que la personalidad de Carolyn segun sus averiguaciones era tímida, no esperaba que fuera tan audaz como para interrumpir esta importante reunión. Por la falda y la camisa que vestía, junto con su forma menuda, parecía una adolescente. Todavía no podía ver su rostro perfectamente, pero no se molestó en hacerlo. La chica acababa de avergonzarlo frente a los miembros de su junta y él estaba molesto.
-Pero..
-Estoy ocupado -la cortó bruscamente.
Carolyn perdió cada folículo de adrenalina que reunió antes y no pudo decir más. Ella haría lo que él decía y vería el resultado que traería. ¿¡Cómo podía haber sabido que sería tan fácil rechazarlo!?
Sus pequeñas piernas la sacaron de la sala de conferencias y Aarón rechinó los dientes. Marcó el número de su padre.
Últimos capítulos
#117 FIN
Última actualización: 1/24/2025#116 0116
Última actualización: 1/24/2025#115 0115
Última actualización: 1/24/2025#114 0114
Última actualización: 1/24/2025#113 0113
Última actualización: 1/24/2025#112 0112
Última actualización: 1/24/2025#111 0111
Última actualización: 1/24/2025#110 110
Última actualización: 1/24/2025#109 0109
Última actualización: 1/24/2025#108 0108
Última actualización: 1/24/2025
Te podría gustar 😍
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Invisible para su Matón
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
El regreso de la princesa de la mafia
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.












