
Secretaria del sexo
Missichi · Completado · 103.0k Palabras
Introducción
Quería proponerle sexo entre nosotros nada más, pero no buscaba las palabras correctas, sin embargo, lo que dijo me dejó sumamente anonadado.
-Te propongo sexo-dijo simple, cruzándose de piernas-. Verás... eres muy atractivo y no aguanto ya la espera de meterme en tu cama, o tú en la mía.
Me eché una carcajada seca. -¿No se suponía que yo tendría que proponer algo así?
-El hombre propone, la mujer dispone-confiesa,relamiéndose los labios -. O puede ser al revés...
Capítulo 1
Eli.
Caminé por la calle transitada hasta llegar a 'Dulce azúcar' un nombre muy estúpido, sí. El lugar es muy frecuentado y las ventas son altísimas, por lo tanto no me quejo, porque me gusta cocinar postres. Y las recetas de mi madre y de mi abuela, son un manjar que se vende mucho,como todos los que hacemos aquí. Pasé a la tienda y me acerqué para saludar a Abril —la hermana de Will, dueño del lugar—.
—¡Elisse, ¿cómo estás?! —pregunta soltando mucha energía.
—Estoy muy bien Abril, ¿y tú? —dejé mi bolso en su oficina, me puse un delantal y empecé con mi día a día.
—¡Ya te imaginarás! —exclama acercándose a mi, a punto de soltar chisme—. André me invitó a salir—dijo susurrando por lo bajo.
Abril era lo más cercana a una amiga, después de Carolina —mi hermana mayor—, y digamos que nos contamos todo tipo de secretos, hasta lo más íntimos. Así que si, Abril la considero como una amiga, sabe dar sus buenos consejos, actúa de la forma más madura posible y reacciona ante una situación cualquiera de buena manera. Abril es la palabra «perfección». Aunque no tanto, tiene sus defectos bien guardados, que pocas veces habla de ello.
—Era lo que querías —tomé un bowl y eché ingredientes para mezclar—. ¿Cierto? Bien, eso creí. Eh Abbs, mañana me presento como secretaria de O'Conner Hilerson.
Su grito me dejó aturdida completamente. —¡Qué, qué!
Asentí. Tendría algo de diversión estos meses, ya que conseguí trabajo estable que no deseche por nada más ni nada menos que el sexo puedo seguir con mis juegos de secretaria. Quiera o no, aún deseaba llevar a Conner a mi cama, el tipo estaba hecho caramelo para comerse muchas veces.
—Me imagino que será todo en las mañanas—dice—. ¡Tienes que contarme todo! Y si es posible, con detalles también.
Reí, —No te pases, eh.
El tintineo de la puerta nos dijo que era hora de ponerse a trabajar, que Will había llegado junto a los demás trabajadores —Emmie, André, Diana y París—. Yo me quedé horneando tartas de frambuesa y mora, una delicia total, mientras Abbs se encargaba de las galletas con malvaviscos rellenos,¡otra delicia! Diana estaba encargada de los helados caseros, París de llevar pedidos y encargarse de las ricas malteadas que se hace —nutritivas también—. Emmie suele ser la cajera unos días, y otros nos ayuda con pasteles. André se encarga de hornear panecillos, y otro poco más. Debo decir que los panecillos que sabe hacer son una delicia, ¡y todo es casero!
Esta gente tiene una muy buena mano, hay que admitirlo. Will me pide que vaya a su despacho y lo hago. Ya me veo en la situación que se llevará a cabo. Me siento tranquilamente en un sofá alejada lo más posible de él, cruzando mis piernas cómo siempre; y limpiando harina que tengo en el delantal, también un poco en la cara.
—Will... —comienzo pero él me interrumpe, yo alzo una ceja hacia él haciendo un gesto de desaprobación.
—Annelisse,por favor—suplica y me vuelvo a sentir en un vacío.
Por lo tanto, niego con la cabeza para reajustar las palabras que tengo que decir. Hace un tiempo, tuve un ligero romance con Will, cabe admitir que me gusta y está bien bueno. Pero se fue a la borda al saber que yo no sentía nada hacia él nada más que deseo sexual. Se lo dejé bien clarísimo, pero él hacia caso omiso a mis palabras, suplicaba por una relación dónde solo abría mentiras de mi parte y sólo placer. Nada, pero nada de romanticismo y eso era algo que yo no le podía dar porque no lo sentía, y no lo veía justo.
—Ya te lo dije, Will—susurré con desgana—. No haría más nada que herirte mintiéndote, sería muy egoísta de mi parte y tuya también, porque estaría con una persona la cuál no siento nada más que deseo sexual. ¿Comprendes?
Desvió la mirada. —Sólo soy un capricho tuyo, Will. Tal vez la persona a la que busques esté esperándote allá afuera y tú que ni cuenta te das por estar pendiente de una mujer como yo.
—Eres hermosa, Elisse—murmura—. Y porque sé que te amo, te dejaré estar.
Suspiré aliviada, y a la vez un tanto asombrada. ¡Hoy era mi día! Al fin lo había dejado estar,ya se dió cuenta que no soy la mujer correcta de estar en su vida. No soy esa clase de mujer que otorga amor si no lo siente.
—Gracias, Will—le sonreí honesta—. Pronto llegará la indicada para ti.
Salgo de su despacho, y me fijo en la hora.
Hora de irme a casa, a descansar y a buscar el atuendo perfecto para presentarme mañana ante el guapísimo O'Conner Hilerson.
Últimos capítulos
#51 52
Última actualización: 2/25/2025#50 51 Lucas
Última actualización: 2/25/2025#49 50 Lucas.
Última actualización: 2/24/2025#48 49 Hilerson
Última actualización: 2/24/2025#47 48 Lucas
Última actualización: 2/24/2025#46 47 Hilerson
Última actualización: 2/24/2025#45 46 Hilerson
Última actualización: 2/24/2025#44 45 Lucas
Última actualización: 2/24/2025#43 44 Lucas
Última actualización: 2/24/2025#42 43
Última actualización: 2/24/2025
Te podría gustar 😍
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El enigma del millonario
"¿Eres virgen?" preguntó Ayden, y Arya casi escupió su bebida.
"Quiero decir, ¿cuenta si he usado un vibrador?", respondió ella mientras notaba cómo Ayden trataba de tragar con fuerza su agua.
"¿Cuántas parejas sexuales has tenido?", preguntó Ayden con seriedad.
"Bueno, solo he tenido un par de consoladores. Resulta que los de látex son muy resistentes", respondió ella sonriendo.
Ayden se levantó molesto y rompió el buen humor de la habitación. "Esto no es un puto juego, señorita Arya", dijo amenazante el millonario. "Lárgate".
"No, espera, estaba bromeando", trató de aclarar Arya.
"He dicho que te largues, ¡fuera!" puntualizó Ayden cada palabra y golpeó la mesa.
Arya, que veía su única oportunidad destrozada, se arrepintió de haber bromeado como lo hizo. Nunca pensó que tendría tales consecuencias. Caminó desolada hacia la salida sin esperar nada, sin saber qué hacer ni a quién recurrir.
Mientras intentaba detener un taxi, un Aston Martin de color oscuro se detuvo delante de ella. Era Ayden Emory. "Sube", le pidió, pero ella lo ignoró.
"¿Eres siempre tan testaruda? Sube o no hay trato", insistió Ayden.
La esperanza de que no todo hubiera terminado se apoderó de ella, y subió al lujoso coche del millonario.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Corazón sin dueño
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Durmiendo con el Enemigo
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.












