
Amor después del divorcio
johamym88 · Completado · 163.1k Palabras
Introducción
Tres años después al fin puedo ser libre! Ha llegado el momento en que puedo buscar mi felicidad, hacer lo que siempre quise y no pensar en mis padres o que ellos estén encima mío.
Cuando logre firmar los papeles del divorcio me iré lejos de este país para nunca más volver...
Mi nombre es Mason, actualmente tengo 34 años, hace tres me case porque mis padres me obligaron.
Siempre he amado a la misma mujer, la que no es ni fue mi esposa.
Hoy por fin soy libre y puedo ser feliz al lado del amor de mi vida.
Tengo todo planeado, todo va a ser perfecto... O eso es lo que yo creía.
¿Que pasa cuando te das cuenta de que ya no amas a la persona que creías que era el amor de tu vida?
¿Se puede volver con una expareja?
¿Será posible que si empezara a tener sentimientos por la que fue mi esposa durante tres años?
Capítulo 1
Mi nombre es Paige Harper, tengo 21 años. Mis padres son dueños de una de las empresas más grandes de Londres en el área de la construcción.
Soy hija única, para desgracia de mi padre que siempre quiso tener un hijo varón, Ya que según él “las mujeres estamos para quedarnos en casa” llevo años tratando de hacerle entender que los tiempos cambian y que soy capaz de velar por la empresa y hacer que crezca mucho más de lo que él lo ha hecho. Sin embargo no me cree y está decidido a casarme con para asegurar el futuro de la empresa.
Está demás decir que no estoy de acuerdo con casarme, menos aún con alguien que no conozco. Lo peor de todo es que si no lo hago no podré seguir estudiando el año y medio que me queda de administración de empresas, ya que mi padre me dejara en la calle si no contraigo matrimonio con el hombre que el me consiguió.
¿Qué clase de hombre acepta casarse por dinero? Seguramente ninguno que sea buena persona y honrado.
En la noche tengo una cena importante, que mi padre como siempre organiza sin avisarme, dice que no tiene para que avisarme, total no hago nada en todo el día. Estoy tan cansada de vivir con ellos que si pudiera irme lo haría, para mí desgracia mis padres son mayores y cualquier interesado puede aprovecharse de ellos con tal de tener acceso a la empresa. Solo cuido sus intereses para que tengan una buena vida.
Mi padre ya está por retirarse, solo le quedan 2 años, después de eso viajará con mi madre. Si se preguntan cómo es posible que con solo 21 años mis padres sean tan mayores, pues como les dije anteriormente soy hija única, estuvieron años tratando de ser padres, intentaron muchas maneras y solo pudieron alquilar un vientre. Si algo loco, yo no podría entregar un hijo que creció dentro de mí, cuando nací ellos se hicieron cargo de mi desde el minuto de vida.
Nunca supe quién fue la persona que me tuvo en su vientre por meses, aunque tampoco es que me importe, así como a ella le dio igual. Mi madre ya tenía más de 40 años cuando yo nací y mi padre casi 50.
Mi infancia fue hermosa, me dieron el gusto en todos mis caprichos, aunque debo reconocer que no soy muy materialista, para mí si algo tiene valor es el tiempo que te dan y dedican solo a ti. Para mí eso tiene más valor que el carro más costoso del mundo. Por suerte mi padre siempre me dedicó tiempo a pesar de trabajar hasta los fines de semana siempre saca tiempo para mí, no lo digo en pasado porque sigue teniendo tiempo para hablar o tomar un café conmigo. Amo esos momentos padre/hija, mi madre es más de tejer, cuando tenemos nuestros cafés no interrumpe esos momentos.
Ella es más de leer y tejer, además de cuidar a su bebé, una perrita que parece de juguete, mejor dicho de peluche toda afelpada, a veces me da miedo pisarla. Es pequeña y está muy pegada a mi mamá. Dónde esté mi madre está la perrita, la que se llama Sofía, le insistí en que ese nombre no es para una perrita, pero su respuesta fue
— Mejor aún, Sofía es una hija para mí, no una perrita que pueda tener nombre vulgar de mascota — después de oírla decir eso preferí callar.
Discutir sobre el nombre de su mascota era una estupidez y una pérdida de tiempo. Finalmente asiento dándole la razón aunque sé que no la tiene.
Con respecto a mi madre lo más importante para ella es el que dirán, el cómo te presentas en una reunión importante, siempre verse bien, maquillada, peinada y sobre todo mantener una figura que envidien para que así tú esposo no mire a otras. Pf que puedo decir de eso, no pienso igual y ella lo sabe, la única vez que me ha dicho eso le respondí mi punto de vista, al saber mi forma de pensar estuvo sin hablarme dos meses.
Que tiene de malo creer que si un hombre que supuestamente es tu esposo mira a otra mujer lo mejor es terminar el matrimonio y cada quien por su lado, no es que quiera decir que solo por mirar, que no es así, obviamente todos podemos mirar, la cosa es que si te son infiel ya es otro cantar. No sería capaz de perdonar una infidelidad, nunca podría vivir con una persona que fue o es capaz de estar con otra mujer. Si algo para mí es importante es la lealtad, es algo que no transo.
Cansada de las miradas de mi madre me doy un baño para ir a la peluquería, no consigo nada con discutir sobre este tema. Siempre es ella la que se sale con la suya. Me dejó peinar y maquillar, aunque la chica encargada de ello sabe que prefiero el maquillaje natural, nada de colores fuertes ni exagerados. La reunión es una cena formal, por lo que tengo el vestido esperándome en mi habitación. Si se preguntan dónde estoy pues en una sala que la encargada de maquillarnos tiene exclusiva para eso, así de pretenciosa es mi madre.
Recuerdo como si fuera ayer cuando añoraba poder ser como ella, tenía unos 5 años y soñaba con maquillarme y poder estar en las cenas con mis padres. Si tan solo las amistades de mis padres fueran menos hipócritas no sería un tormento asistir, pero esa gente tiene derecho el camino al infierno. Es estupido poner una sonrisa cuando todos los que vendrás solo están interesados en comprarles la empresa y poder ganar dinero, sin embargo no dejaré que eso pase.
Estando ya lista según mi madre al fin me voy a vestir. Mi vestido es sencillo pero elegante, es una mezcla entre la elegancia y la seducción perfecta. Sobre mí físicamente puedo decir que soy bastante normal, no tengo un cuerpo de modelo, ya que tengo demasiada grasa en mis piernas y trasero, con respecto a mi parte superior tengo busto, pero no exagerado. Mi madre pensaba en operarme a mis 16 cuando no crecían, fui un poco lenta en el desarrollo. Si no fuera por mi padre lo hubiera hecho, por eso ella y yo no somos cercanas.
Al mirarme al espejo me doy cuenta que el vestido resalta mi figura, más de lo que esperaba. La encargada de escogerlo sabía perfectamente lo que hacía al traerlo para mi. Con una sonrisa en el rostro me encuentra mi padre al golpear la puerta de mi habitación
— Mi niña, me gustaría… Wow estas hermosa — dice interrumpiendo lo que estaba diciendo
— Gracias papi, ¿Qué decías? — al escucharme recuerda que me estaba diciendo algo
A su edad está empezando a olvidar algunas cosas. Ya tiene 69 años.
— Claro amo, lo siento, ya sabes que mi cabeza anda un poco mal últimamente. Necesito hablar contigo antes de bajar a la reunión — dice tomando mi mano y dejando de lado la sonrisa
— Que seriedad, me estas asustando — le digo sentandome a su lado en mi cama
— Esto que organice es para que conozcas a tu prometido — dice tranquilamente
Suelto su mano al escuchar las locuras que dice, me levanto de su lado y camino de un lado a otro en mi habitación. Ni siquiera sé qué decir primero, en realidad no sé qué decir de nada.
— Entiendo que te molestes, pero déjame explicarte las cosas. Como sabes tengo una edad de la que no puedo fingir que no tengo. Mi cuerpo ya no está en forma para llevar la empresa en mis hombros. Tu eres muy joven aún para hacerlo, no quiero que te sientas presionada a tener esa responsabilidad. Solo debes estudiar y terminar todo eso para que en unos años más puedas asumir las riendas del legado familiar —me dice tratando de arreglar las cosas entre nosotros.
— ¡Te has vuelto loco! ¿De qué prometido estás hablando? No tengo planes de casarme ni nada, puedes ir olvidando esa idea — le digo señalando con mi dedo índice su rostro.
— Solo serán tres años, ya después cada uno vuelve a su vida de antes de casarse — me explica justificando todo con eso
— ¿Tres años? Esto debe ser una broma — digo pasando la mano por mi cabello
— Solo déjame explicarte como son las cosas, estoy seguro que entenderás todo — me pide suplicando con la mirada
— No creo que una explicación me haga cambiar de opinión sobre esto — respondo tomando aire y sentándome frente a mi padre
— Bien, como sabes estoy pensando en retirarme, tu estas recién estudiando para poder hacerte cargo de todo, eres demasiado joven aún. Por eso hable con mi mejor amigo, él aceptó hacer este trato de negocios, en dónde te casas con bienes separados con su hijo y después de tres años se divorcian, durante esos tres años su hijo se hará cargo de la empresa y te enseñará en la práctica cuando termines tus estudios. Cuando pase el tiempo estipulado en el contrato su hijo volverá a su empresa y tú te quedas con la nuestra. Te preguntas cómo aceptó este trato, pues simple, tenía dificultades económicas y yo he ayudado con esa condición. Todo está hablado, su hijo lo sabe y dijo que si, solo faltas tú — me dice poniendo un poco de presión en mis hombros.
Últimos capítulos
#129 129. Epílogo
Última actualización: 12/31/2024#128 128. Final
Última actualización: 12/31/2024#127 127. ¿Final'
Última actualización: 12/31/2024#126 126. Tres meses después…
Última actualización: 12/31/2024#125 125. Maia
Última actualización: 12/31/2024#124 124. Buena noticia
Última actualización: 12/31/2024#123 123. Nueva oportunidad
Última actualización: 12/31/2024#122 122. Dudas sobre la decisión de Paige
Última actualización: 12/31/2024#121 121. Nuestra decisión
Última actualización: 12/31/2024#120 120. Dos meses depsués
Última actualización: 12/31/2024
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












