
Atrapada por el lobo
Jade F. C. J · Completado · 103.1k Palabras
Introducción
«¿Quien es él?» «¿De donde salió?» «Qué guapo es» «será mi novio» «dicen que lo han visto en peleas clandestinas» y muchos más comentarios son los que serán tema de conversación por semanas.
Liam es muy atractivo y seductor pero tiene algo paranormal y oscuro, tiene sed de venganza y está cegado por el odio. Cuando Cristine se cruza con Liam la pasión y el lazo que los une por ser mates pondrán en duda los planes de Liam y volteará su mundo por completo.
Capítulo 1
—¡Cristine!
Volteo a ver a la susodicha que me llama desde el otro extremo de la carretera. Es Maia, mi mejor amiga. Le sonrío como loca y me lanzo a ella, abrazándola.
—Tanto tiempo —saltamos de alegría.
Habíamos pasado dos meses sin vernos y ahora volvíamos a ser una sola. Maia y yo éramos muy amigas desde niñas dado que mamá y mi tía Anne lo eran también. Entonces Maia y yo nos criamos como hermanas.
—Si, tengo tanto que contarte —se separa— fuimos a muchos lugares en Canadá, tenía tanto tiempo de no ir. Mi papá y mi mamá me consintieron demasiado en este viaje.
Caminamos hacia la entrada de la preparatoria. Todos estaban llegando, se saludaban y se ponían al día de las cosas que dejaron pendientes. Habían sido unas vacaciones muy largas. Aquí en Lewiston estaba empezando el año y otro ciclo escolar más. Era mi penúltimo año de escuela.
—Me alegra saberlo, Maia, al menos pasaste más tiempo con ellos —le digo.
—Lo sé. Y tú cuéntame, ¿a donde fuiste con mis tíos? Estuvimos tan incomunicadas estos meses.
Mamá me había llevado a visitar a la abuela en California, habíamos ido a la playa, allá todo es tan soleado, y el mar, la arena, la brisa marina. Me encantaba. Ni siquiera me quería venir. En cambio aquí era todo más oscuro y friolento. Por eso yo siempre iba tan abrigada. Creo que salí a mamá.
—¡Ey, rubia! ¿Tu papito no te trajo hoy? ¿La niña consentida ya dejó de ser la niña consentida? —me dice Greg en tono de burla. Sus amigos le siguieron a reírse.
Si, ya extrañaba que me molestaran. Greg siempre me había molestado desde el jardín de niños en donde recuerdo que me dijo cabeza de yema de huevo solo porque mi pelo es muy amarillo. No rubio, ni castaño: amarillo. Y claro, mi cara tan blanca que parezco en realidad yema de huevo.
Le hice una mueca y lo ignoré. Decía que era una mimada y una caprichosa solo porque mi papá me sobre protegía demasiado y me cuidaba, pero eso hacen los padres, ¿no? Cuidarte.
Greg no lo entendía.
—No le hagas caso, solo quiere llamar tu atención —me dice Maia.
—¿Como crees?
—Es la verdad.
En eso notamos que se apareció un auto convertible en color rosa. Ay no, lo que faltaba.
—Sip, este será un año muy interesante.
Era Amanda Stone, la chica más popular de aquí y más plástica de todas. Y claro, la acompañaban Stacy Blake y Jane Blake. Las hermanas Blake. Ellas eran tan raras.
Cuando Amanda y sus secuaces salieron del auto nos miraron como si fuéramos cucarachas que deberían ser aplastadas. Já, el sentimiento es mutuo. Amanda y yo no somos tan amigas que digamos, la chica me odia y ni siquiera sé por qué.
En eso otro coche arribó al parqueadero. En eso mi corazón latió con más fuerza y Maia me tomó del brazo.
—Mira a quien tenemos aquí —me ronronea ella— es su último año, Cris, es hora de que le hables.
Venía saliendo del coche Kaleb Gray. Era tan lindo y tan sexy... pero tan inalcanzable para mi. En cuanto Amanda lo vio se lanzó a sus brazos y lo besó.
Aparté la cara de inmediato.
Hasta apenas el año pasado esos dos empezaron a andar.
—Deberíamos de irnos a los casilleros —me dice Maia.
—Esta bien —asentí, por el rabillo del ojo noté que venía otro coche pero no me quise quedar a averiguar quién era, solo seguí a Maia dentro de la preparatoria para buscar los libros en los casilleros.
—No entiendo cómo está con Amanda —abrí mi locker— los dos son tan diferentes.
—No lo sé, Kaleb es muy extraño y callado —se queda pensativa, no entiendo por qué es popular aquí.
—Es porque es guapo —tomé los libros y suspiré.
—Cristine Brown, estás tan enamorada —me molesta.
Reí.
—Quizás tengas razón y deba hablarle —comenté. Pero es que me moría de nervios el solo hecho de tener a Kaleb frente a mi, creo que me quedaría paralizada.
—Tienes que hacerlo porque cuando se vaya lo vas a perder, amiga.
En cuento volteé para buscar mi aula choqué contra alguien haciendo que mis libros se cayeran al suelo.
—Oye pero qué... —no terminé la oración porque lo que estaba frente a mi era a un desconocido: alto, cabello negro despeinado, ojos negros como la noche, tez blanca. Wow, ¿quien es él y de donde salió? Parece sacado de una agencia de modelajes.—Estem y-yo... —balbuceé.
Elevó una ceja sin comprender.
—No me fijé —dije al fin.
El chico se cruzó de brazos y sonrió medio juguetón.
—Me di cuenta —dijo— ahora si me disculpas tengo que buscar la dirección en este lugar —acomoda su chaqueta de cuero y pasa a un lado sin siquiera ayudarme a recoger mis libros.
¡Qué modales!
Parpadeé varias veces sin entender bien qué pasó y me agaché a recoger mis libros porque nadie más lo iba a hacer.
—Te ayudo —Maia se agacha a la par mía.
Bueno, solo Maia.
—¿Quien es ese tipo? —nos pusimos de pie.
—No lo sé, pero está muy guapo —dijo sorprendida—incluso más que Kaleb.
—No, no, ahí sí te equivocas. Kaleb es el más guapo —volví a suspirar.
—Ay, Cristine, estás muy enamorada.
Y las dos nos dirigimos a clases.
•
—A pesar de tantos años siguen dando la misma hamburguesa de siempre. Deberían de dar algo más sano —se queja Maia mientras nos sentamos a almorzar en nuestra mesa de siempre.
—Eso es algo que jamás cambiará creo —le di un mordisco a mi hamburguesa, la verdad no me desagradaba.
—¿Sabes? Estuve pensando que quizás hagamos planes de estudio en tu casa —me dijo.
Puse los labios en una sola línea. No era tan fanatica del estudio pero bueno, es algo tan necesario.
—No lo sé —me encogí de hombros.
—El chico nuevo está entrando y creo que viene acompañado —dice—aunque pensándolo bien no había visto a esos chicos por aquí, ¿serán nuevos también?
Miré por encima de mi hombro. Venía el chico maleducado de ahora y tres chicos más. Wow, una entrada triunfal porque todos los de la cafetería se voltearon a verlos, pero algo pasó.
Kaleb y sus amigos: Patrick, Wade y Hendrick se pusieron de pie y se acercaron peligrosamente hacia ellos.
—¿Pero que...? —escucho que dice Maia.
Kaleb encara al chico maleducado.
Me tenso.
—¿Qué hacen ustedes aquí? —le pregunta Kaleb en un tono amenazante.
El maleducado se ríe. Parece no tenerle miedo.
—Hasta donde yo sé, Gray, este desde hace mucho es un lugar libre —se cruza de brazos.
—Pues te informaron mal —ahora baja la voz porque ya no pude escuchar. Incluso nadie.
¿Que se traían esos dos? ¿Se conocían? En un rápido movimiento el maleducado eleva su puño y lo estampa en la cara de Kaleb haciendo que este caiga al piso. No lo pensé, simplemente corrí y me arrodillé junto a él para evitar que ese tipo lo dañara.
—¿Que te pasa? —lo fulminé con la mirada.
—Quítate, Brown, esto no es tu problema —se intenta poner de pie Kaleb.
—Vaya, Cristine Brown enamorada de Kaleb Gray —dice el chico— esto será muy interesante.
Kaleb se pone de pie y se lanza sobre el chico haciendo que los dos cayeran al suelo, iba a ir pero una mano me toma del hombro y me hace girar hacia ella.
—Eso es problema de ellos pero tú y yo vamos a aclarar algunas cositas —Amanda me toma de las manos y juntos con sus amiguitas me sacan de la cafetería.
Genial, tres contra una.
Eso no es muy justo que digamos.
Últimos capítulos
#53 Capítulo 53 Una continuidad
Última actualización: 6/1/2026#52 Capítulo 52 Miradas
Última actualización: 6/1/2026#51 Capítulo 51 Suspenso
Última actualización: 6/1/2026#50 Capítulo 50 Disparos
Última actualización: 6/1/2026#49 Capítulo 49 Respuestas
Última actualización: 6/1/2026#48 Capítulo 48 Tarde
Última actualización: 6/1/2026#47 Capítulo 47 Dejarla
Última actualización: 6/1/2026#46 Capítulo 46 Ella
Última actualización: 6/1/2026#45 Capítulo 45 Chico
Última actualización: 6/1/2026#44 Capítulo 44 Rara
Última actualización: 6/1/2026
Te podría gustar 😍
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Legado De Sangre
Estoy junto a mi casillero. «La pubertad debe haberlo golpeado como a un maldito camión. ¿Cuándo se puso tan jodidamente sexy?»
Sus manos grandes y fuertes se agarraron con fuerza a mis muñecas mientras las sujetaba con fuerza contra la puerta y a la altura de mis hombros, sintiendo que me dolían tanto los huesos que pensé que se me iban a romper con un poco más de presión.
Sin embargo, a pesar del terrible dolor, me negué a derramar ni una sola lágrima, y miré con dificultad sus resplandecientes esmeraldas.
«No te tengo miedo», escupí entre dientes apretados, al darme cuenta de la sonrisa diabólica que dibujaba sus labios naturalmente rosados.
«¿Qué tal ahora?»
Susurró perversamente, sintiendo que todo mi cuerpo se llenaba de puro miedo y horror mientras observaba cómo sus ojos cambiaban de un color verde esmeralda a un dorado resplandeciente antinaturalmente, mientras me miraba con avidez.
Su mano presionó rápidamente mi boca, silenciando abruptamente el grito que estaba a punto de estallar.
«No me importa lo que pienses, ¡eres mío!»
«Qué diablos...»
Carrie DeLuca, una adolescente poco normal con muchos problemas de comportamiento y una vida muy arruinada, se encuentra con el mayor problema de su vida: un hombre lobo con muchos problemas de ira y una clara obsesión por ella...
¿Qué puede hacer? ¿Huir lo más lejos posible de él o quedarse e intentar luchar contra él?
Bajo los reflectores de la ciudad: La esposa oculta del CEO
—Aborto quirúrgico o aborto médico, tú eliges.
Cuatro años después, los gemelos regresaron, burlándose:
—Ser guapo no es suficiente. ¡Un cobarde como tú no merece a nuestra mamá!
Desesperado, él suplicó:
—Bebés, lo siento. ¡Todo fue mi culpa!
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Vendida al Señor de la Noche
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
De la Ruptura a la Felicidad
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.
Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario
Me volteó sobre mi estómago con brutal eficiencia, su mano cayendo fuerte sobre mi trasero en una bofetada que resonó en la habitación.
—Eso es lo que quieres, ¿verdad? Ser tratada como la puta barata que eres.
Hannah se convirtió en madre sustituta para salvar al "moribundo" hijo de su benefactor—solo para descubrir que era una mentira de un drogadicto.
Ahora, llevando al hijo de Finn Sterling, un hombre tan frío y despiadado como peligroso, no tiene salida.
Pensó que todo iría según el acuerdo: pasaría su embarazo en un sanatorio remoto, daría a luz y luego se marcharía.
Hasta que la familia Sterling envió un mensaje—Finn quería casarse con ella.
Hannah quedó atónita. La última vez que se vieron, Finn había dejado claro que quería tener el menor contacto posible con ella.
¿Por qué el cambio repentino? ¿O hay alguien más moviendo los hilos—ocultando un plan que podría destruirlos a ambos?












